Sebastian Vettel lo volvió a hacer y esta vez sin bajarse del autobús. El alemán de Red Bull logró en China su tercera pole de la temporada. Tres de tres. Le sobró incluso el último intento en una demostración total de poder los sábados en la Fórmula 1. Fernando Alonso llegó hasta su ubicación habitual en la parrilla en este incómodo comienzo de temporada: saldrá quinto por tercera vez consecutiva. Y la noticia de la mañana fue la escalada de Jaime Alguersuari, que partirá séptimo después de completar la mejor cronometrada de su vida.

El vuelco inaudito de la mañana china se reflejaba en las caras circunspectas de los ingenieros de Red Bull. Los cálculos matemáticos de los entrenadores de la Fórmula 1 habían fallado por lo que respecta al coche más rápido de la parrilla.

En realidad, al segundo coche más rápido de la parrilla porque la montura del eliminado Mark Webber no parece simétrica a la de su compañero, el campeón del mundo Vettel.




Webber fue fulminado en la Q1 y saldrá decimoctavo por un exceso de confianza de Red Bull. En la caseta del equipo energético prescindieron del neumático pata negra, el blando, para intentar su mejor vuelta y el resultado con las duras fue la catástrofe. Webber cayó en el corte junto al pelotón de los lentos y se obliga a una potente remontada en la carrera china. “No sé qué ha podido pasar. Yo he hecho una buena vuelta y los chicos también han trabajado bien”, comunicó el australiano delante de las cámaras.

La brutal diferencia en el rendimiento del coche entre los neumáticos blandos y los duros igualó sobremanera la sesión cronometrada. Hubo trece pilotos en menos de un segundo durante la Q1. La pista de Shanghái provoca una menor degradación de las gomas que el horno de Sepang en Malasia.

En el ecuador del mediodía chino, Vitaly Petrov dejó una tostada importante en el circuito. Con la clasificación en el bolsillo para la Q3 gracias a una gran vuelta de ese Renault que va como un tiro, el ruso aparcó en medio de la pista.

Se paró su coche y él no lo desvió hacia una escapatoria. La bandera roja introdujo una ración de estrés en la parrilla porque sólo quedaban dos minutos para la conclusión de la ronda.

Cuando retiraron al Renault averiado, el callejón de los garajes era como la salida de un gran premio. Todos en fila para apurar su coche en menos de dos minutos. Ese tramo provocó otra sorpresa. Cayeron unos cuantos candidatos clarísimos. Heidfeld, que fue tercero en el podio de Malasia, y Kobayashi, un habitual de la Q3, se despidieron para alegría de Jaime Alguersuari.

El español, piloto competente, gran competidor, buena gente, logró su billete por primera vez para la ronda de los diez mejores. Gran paso adelante del barcelonés, que ha fijado su objetivo este año en una empresa gigante: sustituir a Mark Webber, si llega el caso y se dan las circunstancias, como piloto de Red Bull. También superó ese corte Sebastian Buemi, el suizo compañero de equipo de Jaime, primer adversario para ese volante tan codiciado.

El nuevo alerón delantero no fue suficiente para que Ferrari tutease a los líderes. Alonso llegó hasta donde marcan los límites del diseño. No puede pelear con McLaren y mucho menos con el Red Bull de Vettel. El objetivo era, pues, la cuarta posición. No lo consiguió porque Rosberg y su Mercedes también corren. El quinto puesto era más o menos lo previsto. Sin pena, sin gloria, sin entusiasmo cuando se habla de Ferrari.

“Sabíamos que Mercedes y Renault eran el peligro para nosotros, inalcanzables como son McLaren y Red Bull –dijo Alonso-. El objetivo será pasar a Rosberg en carrera y alcanzar el podio, que lo hemos estado rozando en las carreras anteriores. Lo normal es que si no pasa nada gane Vettel, aunque ya vimos que no hay matemáticas exactas. Mira lo que le pasó a Webber”.

Alguersuari lo hizo de cine. Llevó al Toro Rosso a la séptima plaza en la parrilla, la mejor ubicación de su vida y por delante de Buemi. El duelo sigue en pos del premio gordo. “Estoy muy contento –comentó Jaime-. Hemos tenido suerte con la bandera roja. Felicidades al equipo porque los dos coches en la Q3 es un gran éxito”.