La mujer vive más, pero su mayor longevidad se acompaña de discapacidad y mala salud.

Hombres y mujeres, tan semejantes pero tan profundamente distintos, pues bien, aquí tenemos otra característica más que parece tener preferencia en cuanto a género. La esperanza de vida masculina y la esperanza de vida femenina difieren, es decir, las mujeres vivimos más tiempo que los hombres, pero según un estudio del Instituto de la Mujer, la vida más larga se acompaña de discapacidad y mala salud. No podemos ser perfectas en todo ¿verdad?

El estudio "Mujer y Salud en España" se ha realizado con el fin de analizar la situación actual de las mujeres, a partir de un concepto amplio de salud que comprende el bienestar emocional, social y físico durante todo su ciclo vital.

Se ha detectado que la esperanza de vida de la población femenina española es alta - 83,5 años al nacer - comparándola tanto con los varones como con el resto de las mujeres europeas. Los hombres tienen conductas menos saludables que las mujeres en el consumo de sustancias como el tabaco o el alcohol, aunque esto está cambiando en la población más joven. Sin embargo, los años de esperanza de vida en buena salud al nacer son superiores en los hombres (56,3 años) que en las mujeres (53,9 años).

Las mujeres son más conscientes acerca de los aspectos saludables de la dieta. Por el contrario, realizan menos actividad física y duermen menos horas, con una percepción de descanso insuficiente. Además, al ser mayor el horizonte de vida en las mujeres, es mayor el número de años que viven en malas condiciones de salud. La mujer vive más, pero su mayor longevidad se acompaña de discapacidad y mala salud, y el inicio de esa mala calidad de vida se produce a una edad más temprana que en los hombres.

La sobrecarga física y psicológica por su rol de cuidadoras, el impacto sobre la salud de la denominada "doble jornada", la depresión y los accidentes en el hogar son problemas en progresión en las mujeres españolas.

Fuente: Instituto de la mujer