El proyecto, con fines educativos, será desarrollado por especialistas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República uruguaya y financiado por la compañía estatal de telecomunicaciones ANTEL

Según anunció recientemente la presidenta de ANTEL, Carolina Cosse (en la imagen), en el marco de los desayunos que organiza la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), la compañía apoya este proyecto “y por eso nuestra área de planificación estratégica va a trabajar con ese grupo en la elaboración del convenio específico para culminar con el mismo”, señaló.

“Si bien hoy en día la tendencia es utilizar más fibra óptica, se necesitan satélites para cubrir zonas rurales donde es imposible llegar con fibra óptica", explicaron técnicos de ANTEL a El País. Asimismo, Cosse destacó esta iniciativa como un "aporte al estudio de nuevos conocimientos en la Universidad y quizás, como una semilla para un segmento futuro de la industria nacional".

En declaraciones recogidas por el diario local 180.com, el profesor del área de Ingeniería Eléctrica de la Facultad, Juan Pechiar afirmó que actualmente están “aprendiendo a hacer la gestión de energía y la comunicación”, que permitirá al satélite transmitir la información necesaria. Pechiar confirmó que se tratará de un satélite de órbita baja, que sólo estará visible quince minutos al día, lo cual “complicará el monitorieo”, agregó.

El proyecto consistirá en un nanosatélite de diez centímetros por cada lado; un Cubesat con fines educativos y un coste bastante reducido. Se trata de desarrollar un satélite “lo más simple posible y que tenga su propia energía con paneles solares”, exponen los científicos.





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