El reglamento dice que cualquier intento de engañar al árbitro se paga con dos encuentros · Dida y Eduardo, precedentes

Especialmente sensibles con el fairplay, a los dirigentes de la UEFA no les gustó nada el comportamiento de los jugadores del Barça durante el partido. El primer señalado es Dani Alves. El lateral brasileño puede ver como hasta su presencia en la hipotética final de Wembley se pone en riesgo. Fuentes cercanas a la UEFA indican que no sería nada extraño que se maneje una sanción de dos partidos para Alves.

La simulación e intentos de engaño al árbitro son dos de las obsesiones que tiene la UEFA para erradicarlas del mundo del fútbol. Precedentes, los hay. A Dida, portero del Milan, le cayeron dos partidos y 35.760 euros por exagerar una agresión en Glasgow por parte de un espectador que apenas le rozó. En 2009, Eduardo, delantero del Arsenal, fue castigado también con dos partidos por engañar al árbitro en un penalti ante el Celtic.

En el caso de Busquets, la UEFA podría entrar de oficio y valorar el comentario racista que el internacional español le dedicó a Marcelo en pleno partido, como se pudo comprobar en un video que vio la luz el pasado viernes. El máximo organismo europeo es intransigente con este tipo de acciones.