El alemán recibió las gomas equivocadas en su única parada en boxes
Vuelta 16. Las gomas superblandas (marca roja) del alemán no dan más de sí y el equipo quiere cambiarlas por otro compuesto idéntico, para seguir así una estrategia de dos paradas. No obstante, un fallo en la radio hace que los mecánicos monten las gomas blandas (marca amarilla), lo que lleva a Horner a improvisar la carrera de Vettel sobre la marcha.

Si a alguien benefició el accidente múltiple de la vuelta 70 fue a Sebastian Vettel. El piloto alemán lideraba la carrera, pero el estado de sus neumáticos, cada vez más precario, ponía en riesgo su Gran Premio, ya que Alonso y Button rodaban en su estela, dispuestos a adelantarlo en cuanto tuvieran ocasión.

La estrategia original consistía en que Vettel tenía que visitar el box para montar un nuevo juego de superblandos, pero unos problemas técnicos con la radio llevaron a los mecánicos a montar los blandos. "Hubo una confusión sobre qué neumáticos teníamos que montar", explica Horner. "Queríamos usar un nuevo juego de superblandos, pero salió con un juego de blandos".

El motivo de dicha confusión fue la radio de Red Bull, que ya dio problemas en Malasia, pese a que en esta ocasión eran de una naturaleza distinta. "Tuvimos un problema en la primera parada cuando la radio parecía estar colgada", ha declarado el director de Red Bull. "Las órdenes de la gente que estábamos en el Pit Wall no llegaban a los chicos de abajo".

Sebastian Vettel supo controlar sus neumáticos durante 54 vueltas, el equivalente a 184 kilómetros. Pese a que el ritmo del RB7 era competitivo, el alemán experimentó el llamado 'bajón' de rendimiento de las gomas Pirelli y se defendió como pudo de los ataques que le llegaban desde detrás.

Finalmente, con la carrera interrumpida por bandera roja, pudo montar un nuevo set de superblandos con los que acabaría cruzando la línea de meta en primera posición, ganando por primera vez en su carrera el GP de Mónaco.
Por Martí Muñoz