"Estaba muy decaído" explica Whitmarsh sobre el estado de ánimo de Hamilton
El piloto de McLaren se mostró furioso tras el Gran Premio, incluso antes de que se le aplicase una sanción post-carrera por su accidente con Pastor Maldonado, y criticó duramente a los comisarios, a Maldonado y al piloto de Ferrari Felipe Massa.

"Es una maldita broma", declaró Lewis Hamilton en caliente a la BBC, en referencia a las penalizaciones que recibió. Cuestionado acerca de por qué ha sido sancionado por los comisarios tantas veces en 2011, el británico respondió: "Tal vez sea porque soy negro. Eso es lo que Ali G dice, no lo sé...".

Algunos periodistas de habla no inglesa recorrieron el paddock para averiguar qué quería decir 'Ali G', mientras otros se preguntaban si el piloto de McLaren estaba bromeando de forma tan divertida como el famoso personaje de barrio británico que llega a ministro.

"Estos pilotos son ridículos", bramó Hamilton en un ataque pocas veces visto contra sus compañeros de oficio.

El discurso -particularmente su trasfondo racial- podría implicar que Hamilton haya transgredido las normas de la FIA, al desacreditar a la Fórmula 1.

"Justo después de la carrera estaba muy decaído", explicó el jefe de la escudería, Whitmarsh, "y durante una entrevista posterior hizo una desafortunada broma que aludía a Ali G sobre sus sanciones".

"No obstante, estoy satisfecho de decir que decidió regresar a la pista un poco más tarde para hablar con los comisarios por su broma. Ellos aceptaron su explicación", añadió.
Por Dani Pérez Corona