Maldonado decide dejar de hablarle, Massa pide sanciones mayores
El pilotaje de Lewis Hamilton no sólo le hizo ganarse un cúmulo de sanciones sino que también dejó una retahíla de damnificados, pero especialmente dos: Pastor Maldonado y Felipe Massa. Ambos tuvieron que abandonar la carrera antes del final y no precisamente por hacerlo mal

Lewis Hamilton marcó un record este fin de semana: el de sanciones. Su tiempo en la Q3 le fue anulado y con ello tuvo que retrasar su puesto en parrilla, al descubrir los comisarios que su mejor registro en la tanda clasificatoria se saltó la chicane ahorrando tiempo, algo indebido. El sábado tarde Lewis paseaba por el principado con cara de pocos amigos sabedor de que contaba con una mecánica muy mejorada y con posibilidades de estar mucho más arriba.

En Mónaco es muy difícil adelantar y salir desde la novena plaza no le hizo ninguna gracia siendo el segundo clasificado en el Mundial. En carrera salió a por todas y su excesiva fogosidad terminó sacando de la pista a Felipe Massa en la salida del túnel y Pastor Maldonado se vio obligado igualmente a abandonar cuando acababa la prueba y estaba en la zona de puntos. El venezolano mostró su enorme enfado a Jean Todt cuando se lo cruzó por el paddock y declaró a motorsport-magazin.net que en lo sucesivo no se tomaría la molestia de hablar con el causante de su accidente: Lewis Hamilton. Preguntado sobre si el piloto de McLaren se disculpó, le respondió: "no, y no voy a tratar de discutir el incidente con él. Eso no sirve para nada."

El otro afectado en gran medida por el agresivo pilotaje del inglés fue Felipe Massa, que dijo a La Gazzetta dello Sport "lo que ha hecho hoy fue increíble. No sólo conmigo, sino con otros pilotos también. [Hamilton] tiene que ser sancionada de nuevo y en el buen sentido, de lo contrario, no aprenderá. Se merece por lo menos la suspensión en una carrera." Ninguno de los dos -hasta donde sabemos- ha recibido disculpa alguna del Campeón del Mundo de 2008, pero esto no fue así con los comisarios deportivos.

Lewis virtió una ácida crítica ante la dureza con la que él consideró que le castigaron durante todo el fin de semana y llegó a declarar que si todo esto era por su color, acusándoles veladamente de racismo. En McLaren estaban muy preocupados con los comentarios de su piloto hasta que y viendo las consecuencias que todo esto pudieran conllevar, le hicieron volver a la pista a pedir disculpas a los árbitros que la FIA, en previsión de males mayores. "Aceptaron mis explicaciones, las entendieron. Nos dimos la mano.", dijo Hamilton tras la reunión con los comisarios ayer tarde.
Por Cristina Díaz y José M. Zapico