Sus declaraciones podrían resultarle más caras que su comportamiento en pista
La FIA está reuniendo información y analizando pormenorizadamente las declaraciones de Hamilton tras el Gran Premio de Mónaco del pasado domingo, en las que el piloto británico arremetió contra otros pilotos y llegó a bromear con la idea de que las sanciones que había recibido se debían a que es de color.

Se cree que McLaren advirtió a su piloto de que podía ser acusado de contravenir el Artículo 151c del reglamento, al haber desacreditado al deporte. De hecho, la FIA señaló este lunes al Telegraph que está “recopilando toda la información relevante” sobre el accidente.

Así que Hamilton, ya sea como reacción o por 'motu proprio', decidió hacer públicas sus disculpas a Pastor Maldonado y Felipe Massa vía Twitter, tras haber dado nuevas explicaciones a los periódicos británicos de su turbulento fin de semana.

En este sentido, Hamilton señaló que su arrebato no fue más que un reflejo de su estilo de pilotaje: "No lo hago para ofender o herir a nadie. Lo hago porque amo competir. Siento que lo puedo hacer mejor que otros", aseguró.

El joven inglés de 26 años reconoció que su deseo de triunfar en las calles de Mónaco, que un día fueron el patio de recreo de su héroe Ayrton Senna, es ahora más fuerte que nunca: "En el fondo de mi corazón creo que puedo hacerme dueño de este circuito. Siento que puedo ser el más rápido aquí. Lo fui, y no con el mejor coche".

Sorprendentemente, el campeón del mundo 2008 reveló que su actitud desafiante comenzó mucho antes de su charla con los periodistas tras ver la bandera a cuadros el domingo: "Me golpearon y mi alerón trasero se quedó colgando, Me ordenaron que entrara y abandonara, y me negué. En la primera parada me llamaron para entrar y no había nadie allí. Así que toda la tensión simplemente estalló".

Quizás prudentemente, Jenson Button declinó hacer comentarios sobre el fin de semana de su compañero, y cuando le preguntaron si se siente seguro con el carácter de Hamilton respondió: "No, no lo estoy".
Por Dani Pérez Corona