Mañana, día tope para decidir si se reprograma o no el GP de Bahréin
El estado de emergencia en Bahréin finalizó ayer, dos días antes de la reunión del Consejo Superior de Deporte de Motor para decidir si la Fórmula 1 regresa o no a Sakhir esta temporada. A pesar del fin de la ley marcial, la situación en el reino del Golfo Pérsico sigue siendo conflictiva, y Bernie Ecclestone ya ha afirmado que únicamente regresarán si la paz está garantizada.

En la víspera de la reunión del Consejo Superior de Deporte de Motor en la que se deberá decidir si Bahréin vuelve al calendario 2011 o no, la situación y seguridad en el reino árabe sigue sin haber llegado a los mínimos esperados. A pesar de que gobierno, directivos y organizadores del Gran Premio aseguran estar preparados para albergar la prueba pospuesta, las protestas y las cargas policiales contradicen la versión oficial y hacen que el regreso de la Fórmula 1 al trazado de Sakhir sea improbable durante esta temporada.

El máximo dirigente de la competición, Bernie Ecclestone, ha asegurado que el Gran Circo regresará a Bahréin cuando la seguridad reine en las calles. "Volveremos si hay paz", afirmaba rotundamente el británico. Tales palabras hacen referencia al ambiente que se vive en el reino del Golfo Pérsico un día después de la finalización del estado de emergencia. Ayer se levantaba la ley marcial, dos días antes de que el Consejo Mundial de Deporte de Motor se cite en Barcelona para considerar la recolocación de la prueba.

A pesar del fin del estado de emergencia, algunos informes indican que continúan produciéndose altercados en las calles de Bahréin. La cadena de televisión Al Jazeera ha comunicado que la policia usa gases lacrimógenos contra los protestantes, a los que arrestan e incluso hieren. "Con el fin de la situación de emergencia, la seguridad no debería estar aquí pero todavía están", afirmaba un testigo.

La agencia de noticias Reuters recogía la negación del ministro de Interior sobre la mala praxis de las fuerzas del orden, mientras que el legislador suní, Jamal Fakhro, insistía en la posibilidad de volver a acoger un Gran Premio de Fórmula 1. "El fin de la ley de seguridad nacional y el anuncio de dialogo son ambos positivos. Será una lástima si alguién se muestra negativo al respecto. Bahréin dará la bienvenida a la F1, y a cualquier otro evento. No hay nada equivocado con ello porque la vida ha vuelto a la normalidad y será excelente tener el Gran Premio de vuelta", aseguraba Fakhro.

La decisión final sobre el regreso de la máxima competición al reino árabe se decidirá mañana en Barcelona, donde el Consejo Superior de Deporte de Motor tomará la última y más importante resolución al respecto.
Por Cristina Díaz