Los equipos pueden reclamar hasta el 30 de junio
Nuevo tanto a favor para la polémica normativa de 2013: el Consejo Mundial de los Deportes de Motor aprobó ayer dicho conjunto de reglamentaciones, entre las que encontramos una nueva normativa de motores. Sin embargo, la FIA no descarta retrasar la entrada de los cuatro cilindros a la categoría reina.

A la normativa actual de la F1 le quedan dos telediarios, ¿o no? Si bien es cierto que ayer el Consejo Mundial de los Deportes de Motor (WMSC) dio su visto bueno al nuevo reglamento para 2013, la FIA recuerda que los equipos tienen la potestad de decidir posponer dicho cambio generacional, aunque dicha potestad expira en un mes.

Esta normativa, cuyo punto más candente afecta al corazón de los monoplazas, incluye un aumento de 20kg en el peso mínimo de los monoplazas, que pasará a ser de 660 quilos.

No obstante, la FIA ha recordado a los equipos que todavía están a tiempo de parar el cambio. Para que así fuera, todas las partes de la F1, es decir, los equipos y los fabricantes de motores, deberían pedir al Consejo una votación al respecto. "Se podrían tener en cuenta los votos enviados al WMSC vía fax antes del 30 de Junio, para redefinir la fecha de implementación de estas regulaciones técnicas", reza el comunicado de la FIA.

La normativa aprobada por los 26 miembros del Consejo es la siguiente:

Los motores pasarán a ser de cuatro cilindros y de 1.6 litros. La gasolina se podrá inyectar a un máximo de 500 bars y la revolución de los propulsores se limitará a 12.000 revoluciones por minuto.

Se apostará por la tecnología de gestión de la energía, a la vez que por los sistemas de recuperación de la misma (actualmente conocidos como KERS).

La aerodinámica se basará en la normativa de 2011, aunque se realizarán cambios para mejorar la eficiencia de la misma. Junto a los nuevos motores, esto representará un ahorro de combustible del 35%.

Se limitará la altura de la punta del morro por motivos de seguridad en caso de accidente del tipo T-Bone.

Se limitarán los desarrollos del cambio y el número de cajas de cambios disponibles por temporada, para ahorrar costes.

El peso del coche no debe ser inferior a los 660 kilogramos.

Por Martí Muñoz