Las autoridades, indignadas con sus comentarios
El jefe de la cámara de turismo de Bahréin, Nabeel Kanoo, critica a Ecclestone al apoyar la cancelación del Gran Premio de Bahréin: "Es una decisión vergonzosa y huele a hipocresía", denuncia sobre las declaraciones del jefe ejecutivo de la Fórmula 1, que el pasado miércoles aseguró que este deporte no debería viajar a su país en octubre.

Ecclestone votó a favor de la reintroducción a finales de octubre del Gran Premio de Bahréin, tras su cancelación a principios de año. Sin embargo, más tarde reculó y declaró a varios medios de comunicación que el informe redactado por el vicepresidente de la FIA, el español Carlos Gracia, quizá no reflejaba toda la verdad, y que viajar a Bahréin aún es peligroso. Pero no le ha sentado bien a las autoridades de Bahréin: "No hay razones para considerar su cancelación", asegura Kanoo a Gulf Daily News.

Un problema adicional surge en torno a las vacaciones del personal de los equipos en diciembre, con la adaptación del resto del calendario y la nueva cita india reubicada en diciembre: "¿Cómo les dices a la gente que ha reservado dos semanas de vacaciones en La India que tienen que correr el Gran Premio?", le pregunta Adam Parr indignado a Reuters. "Algo así como: 'Perdona, verás, tú estarás en La India, pero nosotros no'. Nosotros ya hemos explicado nuestra posición, y no hay más que hablar. Simplemente es demasiado tarde para cambiarlo".

Vicky Chandhok, padre del piloto Karun Chandhok y presidente de la Federación de clubes del deporte del motor en India (FMSCI), asegura que, a pesar de que el calendario oficial de la FIA sigue mostrando a su Gran Premio para la mitad de diciembre (ver calendario 2011), ellos estarán preparados para organizar la carrera en la fecha original en octubre: "Estamos trabajando para cumplir con el plazo inicial, e incluso a pesar de que lo han retrasado a diciembre, no nos relajamos; así que el posible regreso a la fecha original no sería un problema adicional para nosotros", declara a Hindustan Times.
Por Héctor Campos