Las autoridades sanitarias alemanas han levantado la alerta contra el consumo de pepinos, lechugas y tomates crudos

agencias
Día 10/06/2011 - 11.35h

La bacteria E. coli no procedía de las hortalizas españolas

Los portavoces del Instituto Robert Koch de virología y el Instituto Federalha han confirmado este viernes que la alerta alimentaria tiene su origen «con casi absoluta seguridad» en brotes vegetales y semillas germinadas cultivadas localmente en tierras alemanas. En concreto, las investigaciones apuntan a un productor del norteño estado federado de la Baja-Sajonia como origen de la infección.

Por ello, las autoridades sanitarias alemanas han levantado este viernes la alerta contra el consumo de pepinos, lechugas y tomates crudos por la infección con una cepa agresiva de la bacteria "E. coli" que ha causado 29 muertos en Alemania y 1 en Suecia.

Mantienen la advertencia contra el consumo de esas semillas germinadas en forma de brotes de mungo, soja o de legumbres.

Reinhard Burger, director del Instituto Robert Koch, señaló que remite el número de enfermos afectados por la infección de E.coli e hizo de nuevo un llamamiento a la población a guardar las mínimas normas de higiene en el manejo de verduras y otros alimentos crudos.

Las sospechas se centran en una granja de cultivo biológico en la localidad de Bienenbüttel, en el distrito de Uelzen, en la que varias de sus empleadas contrajeron la enfermedad hace varias semanas y que suministró sus productos a varios restaurantes entre cuyos clientes se registró un elevado número de enfermos.

Sin embargo, los análisis realizados en esa empresa tras convertirse en sospechosa dieron todos resultados negativos, aunque no se descarta que el foco infeccioso desapareciera tras su brote inicial sin dejar rastro.

Ambos institutos habían advertido oficialmente el pasado 25 de mayo contra el consumo de las citadas verduras para ensaladas en base a los interrogatorios a que fueron sometidos los pacientes ingresados con la infección de E. coli.



Los pepinos sospechosos, los primeros culpables

La que debería haber sido la «crisis de los brotes alemanes» fue en un primer momento la «crisis de los pepinos españoles» después de que la senadora de Salud informara de que pepinos procedentes de España era los causantes de las graves infecciones intestinales en base a unos resultados analíticos. Después de varios días, otros tests dieron negativo y los pepinos fueron declarados «inocentes». El daño ya estaba hecho, El sector hortofrutícula español cifra sus pérdidas en millones de euros.