El británico no será sancionado por sus incidentes con Alonso y Hamilton

Espectacular Gran Premio de Canadá, que se ha convertido en una de las carreras más largas de la historia, desde las una de la tarde hasta las cinco (hora local). Cuatro horas de Gran Premio cuyo protagonista fundamental ha sido la lluvia, que ha impedido que se pudiese celebrar la prueba de forma normal y que se han saldado con la inesperada victoria de Jeson Button en la última vuelta de la carrera.

Ésta comenzaba tras el Safety Car porque la pista estaba demasiado mojada para que se iniciase la prueba con normalidad, así que éste permanecía sobre el asfalto hasta la vuelta cinco. Vettel sorteó perfectamente los ataques de Alonso en las primeras curvas y a partir de ese momento lideró toda la carrera hasta la vuelta final en la que cometió, por primera vez esta temporada, un error que lo llevó a trompear y que supo aprovechar muy bien Jenson Button, que adelantó al alemán. El británico venía remontando tras una carrera dificilísima en la que se veía obligado a entrar en boxes en nada menos que seis ocasiones como consecuencia de diversos toques. Uno de ellos es el que tuvo con Alonso y que está siendo investigado en estos momentos. Aunque previsiblemente no le costará nada, pues ha sido un lance de carrera, que nos desmerece en absoluto una victoria catalogable de épica.

McLaren ha salvado los muebles con esta impresionante victoria, pues la verdad es que los ingleses han tenido una carrera para olvidar. Sobre todo, por un alocado y demasiado fogoso Lewis Hamilton, que se tocaba con su propio compañero de equipo en un exceso de confianza en el adelantamiento que le hacía y que le rompía el tren trasero. Menos mal que Button se ha repuesto de todas estas circunstancias y jamás ha arrojado la toalla, pues, al final, ha conseguido poner a los británicos en lo más alto del podio.

El accidente de Hamilton, que pese a la insistencia de su equipo para que parara, ha seguido con el coche tocado en pista ha provocado que éste quedase en mitad de la misma y que, una vez más, saliera el Safety Car. Otra hazaña para apuntarse en su lista de despropósitos desde el Gran Premio pasado en Mónaco. A partir de ese momento el coche de seguridad no dejó de salir, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del Gran Premio: salió entre las vueltas 9 y 12 por el accidente del británico y, nuevamente, en la vuelta 20 por la excesiva lluvia.

De este modo, cinco vueltas más tarde se paraba definitivamente la carrera con una bandera roja, pues la lluvia ya era torrencial. El parón duraría nada menos que dos horas, quedando 74 minutos todavía de Gran Premio, pero no ha sido necesario recurrir a la finalización por tiempo, pues finalmente se han podido completar todas las vueltas. La bandera roja echaba por tierra la estrategia arriesgada de Alonso y Rosberg, que ponían neumáticos intermedios un par de minutos antes del aguacero. Además, al permitirse el cambio de neumáticos bajo el régimen de bandera roja aquellos pilotos que como Vettel no habían parado veían el cielo abierto. La suerte parecía acompañar al campeón. Otros también sacaban una gran tajada de esta situación como Kamui Kobayashi, que estaba en esos momentos en segunda posición.

La carrera se reiniciaba, por tercera vez, tras el coche de seguridad, que estaba en pista un tiempo absolutamente excesivo hasta el punto de que el paso de los coches creaba un carril seco, que requería ya el uso de los neumáticos intermedios. De hecho el safety car permanecía en pista nada menos que 10 vueltas. De esta manera, justo en la vuelta siguiente a la salida de éste comenzaba un baile de paradas para poner los intermedios, tras el cual se producía el accidente de Alonso. Lo cierto es que Ferrari lleva una temporada para olvidar, no sólo por el rendimiento sino por el cúmulo de mala suerte que lleva a sus espaldas. Hoy no le ha funcionado nada: ni la estrategia arriesgada, ni la suerte en pista, pues el asturiano era echado de la pista por Button en un simple lance de carrera. Esperemos que la suerte se acumule para cuando el coche funcione de verdad, aunque hay que reconocer que el 150º Italia ha ido realmente bien en esta pista, como lo prueba el resultado en calificación y también el ritmo en carrera.

Y, claro, el accidente del bicampeón español provocaba un nuevo régimen de carrera bajo el Safety Car. Button tenía que volver a entrar a cambiar gomas, pero a partir de ese momento iniciaba una gran remontada. Además, para sorpresa de todos, el DRS, una de las bazas principales de Canadá, que contaba con dos zonas de uso, se activaba, pudiéndose usar a pesar de que los monoplazas montaban neumáticos de lluvia, cosa que está prohibida por el reglamento. A partir de ese momento, las nuevas normas de la FIA se volvían a aliar con el espectáculo y hemos podido ver un tercio final de carrera lleno de adelantamientos, pasadas de frenada, saltos de las chicanes, accidentes sin consecuencias y grandes remontadas, que han hecho las delicias de los pacientes aficionados a este deporte. Además, la pista estaba ya en unas condiciones que permitían el uso de los slicks dentro del carril seco, pero había que andarse con mucho cuidado fuera de la trazada pues el asfalto seguí mojado y eso ha sido todo un espectáculo.

Este cúmulo de situaciones hizo que los primeros en montar los superblandos pasasen a las primeras posiciones de la clasificación, como fue el caso de Michael Schumacher, que estaba segundo en estos momentos, seguido de Webber y Button, comenzándose una lucha encarnizada entre ellos irrepetible. Aún así, el coche de seguridad no había dicho su última palabra, pues tuvo que salir una última vez tras un accidente sin consecuencias de Nick Heidfeld. Vettel se las prometía muy felices, viendo cómo la prueba era interrumpida una y otra vez y su liderazgo no era contestado. Pero nada más lejos de la realidad, pues tras la reanudación de la carrera Webber y Button apretarían los dientes y llegaban a acercarse mucho al actual campeón del mundo, quien perdía su posición en la última vuelta, como hemos dicho.

Destacable también ha sido la carrera de Massa, sobre todo, su llegada a la línea de meta emparejado con Kamui Kobayashi y que se ha saldado con el adelantamiento del brasileño sobre el japonés, quedando en sexta plaza tras una gran remontada a la que se vio obligada por el cúmulo de circunstancias negativas en las que se vio envuelto. Son buenas noticias, pues si el Ferrari va bien incluso en manos del paulista, significa que ha ganado un gran potencial, al menos, en pistas como ésta.

En cuanto a los españoles, salvo por Alonso, Canadá ha sido un gran éxito. Primero porque hemos visto cómo, por fin, Jaime Alguersuari lograba entrar en los puntos, acabando en la octava posición, la mejor de toda su carrera y por delante de su compañero de equipo. Y no ha sido precisamente suerte porque sobrevivir a una carrera así ha sido de auténticos héroes y encima remontar desde la última posición hasta la octava no es ninguna tontería. Ya era hora de que el catalán pudiese demostrar el gran talento que atesora. No menos destacable ha sido la actuación de Pedro de la Rosa, que ha acabado decimosegundo, muy cerca de los puntos y sobre un coche del que no conocía nada. Y, por último, Hispania, que han metido nada menos que uno de sus coches en decimotercera posición, quedando el de Kartikheyan en decimocuarta, aunque después la perdiera por una sanción. Gran balance para el equipo español que también consigue el mejor resultado de su historia.

Lo peor de este Gran Premio ha sido la actuación de dirección de carrera, que ha sido demasiado cauta con el agua en pista, así como con las investigaciones por los lances de carrera. Es verdad que ha habido muchos, pero hay que comprender que la pista estaba en unas condiciones difíciles y que controlar los coches fuera de la trazada no era cosa fácil. Así sólo limitamos lo bueno que ha ganado este deporte con la nueva normativa.

En fin, en dos semanas volvemos a nuestro país, al excepcional circuito urbano de Valencia con el Gran Premio de Europa. Veremos si esta vez las normas pueden también proporcionar adelantamientos en una pista donde hasta ahora se han visto pocos. Pese a todo, las largas rectas de alta velocidad y las grandes frenadas hacen augurar un buen espectáculo gracias al empleo del DRS y del KERS, de lo que, como siempre, les daremos cumplida cuenta en estas páginas.



ACTUALIZACIÓN 01:10h: Jenson Button mantiene su victoria en el GP de Canadá después de que los comisarios consideraran no penalizarle por su incidente con Fernando Alonso en la vuelta 44, que obligó al español a abandonar la carrera.

Además, el británico tampoco será sancionado por su enfrentamiento con Lewis Hamilton que se saldó con la retirada de éste último.

Por Raúl Molina