Una avería del catalán desluce la gran final del Stadium Race
Madrid fue ayer escenario de un formidable espectáculo, que ha reunido a casi 30.000 personas en el Estadio Vicente Calderón. Una velada de lujo que reunió a pilotos de F1 Adrian Sutil, Vitantonio Liuzzi, Jacques Villeneuve y a los españoles Marc Gené y Jaime Alguersuari, enfrentados contra otros especialistas de motor, como Andy Soucek, y a algunos de los mejores representantes de los Rallyes y los Raids, caso de Dani Sordo, Nani Roma, Xevi Pons o Stéphane Peterhansel.

La gran batalla por el triunfo en el Calderón se inició con los entrenamientos, que finalizaron cerca del mediodía con el dominio del español Jaime Alguersuari, que firmó un crono de 43"322 que le dio la Pole Position y el billete directo a los cuartos de final.

A las nueve de la noche arrancó la Stadium Race, que enfrentaba en eliminatorias directas a todos los participantes en dos mangas con suma de tiempos. Los primeros enfrentamientos cribaron a 12 participantes hasta acabar con la selección de los cuatro mejores: Alguersuari, Sutil, Liuzzi y Sordo. Al final, las manos de Dani Sordo y Jaime Alguersuari liquidaron las esperanzas de Liuzzi y Sutil, dejándoles emparejados para la gran final.

Para la carrera definitiva, prevista al mejor de tres mangas, Jaime no dio opción y ganó en la primera a Sordo con 0.580 segundos de margen. En la segunda carrera, Dani Sordo se impuso con 0.380 segundos de margen, por lo que debía haber un desempate, ya que en esta ocasión no computaba la diferencia de tiempo, sino el número de victorias netas.

La tercera y definitiva manga nunca concluyó. Cuando Jaime Alguersuari dominaba con una ligera ventaja la manga, los cuatro espárragos de la llanta delantera-derecha se salieron literalmente de sus orificios. No hubo toque ni contacto alguno con el muro. Simplemente se salieron, y allí acabó la carrera del español en la final de la Stadium Race.

Jaime, que bajó donde se quedó su coche, se puso delante de la pista, paró a Sordo y lo proclamó vencedor. Un gesto de deportividad que honra a los dos.
Por Redacción