Asegura que sólo transmite su felicidad
El dedo de Vettel se ha convertido en uno de los protagonistas de la temporada. El alemán, que ha ganado seis de las ocho carreras disputadas, asegura que su celebración no pretende herir a nadie, sinó que todo al contrario. Para el de Heppenheim, esa reacción refleja su felicidad. Pero no todo el mundo piensa lo mismo... La celebracion de Sebastian Vettel causa reacciones muy distintas entre el público. No hay duda de que la prensa germana, cuyo nuevo ídolo es 'Baby Schumi', está encantada de ver a su piloto eufórico al finalizar las calificaciones y las carreras, pero parte de la prensa internacional y de los aficionados piensa diferente.

"Nunca fue mi intención que se convirtiera en una seña de identidad", dice el alemán, que mostró su dedo ante las cámaras por primera vez en 2008, tras coronarse en Monza. "Estaba muy contento, porque siempre éramos decimoséptimos, decimoquintos, décimos... Quizás séptimos, si era un buen día".

Algunos consideran que su gesto es irritante y arrogante, pero Vettel asegura que su voluntad es transmitir su felicidad, nada más. "No hay otro significado", dice en declaraciones a un periódico británico. "Es divertido porque escucho que a alguna gente le gusta, pero quizás haya personas que se puedan sentir ofendidas. Desafortunadamente siempre habrá gente que se ofenderá por lo que haces, así son las cosas".

El piloto de Red Bull asegura que su gesto no es un señal de superioridad. "Lo hago después de la calificación, pero eso no quere decir que crea que voy a ser el primero en la carrera".

Jenson Button también prepara una celebración muy especial para este fin de semana, aunque es consciente de que Bernie Ecclestone la considera ilegal. "Si gano haré donuts, me esté o no permitido", dice el de McLaren. "Ya no se nos permite coger banderas, sería muy bonito poder hacerlo".
Por Martí Muñoz