La caída de rendimiento del R31 les ha obligado a diseñar un sistema más convencional
Los equipos con monoplazas propulsados por motores Renault han sido los más afectados por la limitación de los escapes sopladores. No obstante, los problemas de LRGP van más allá, ya que la prohibición de hacer cambios en el mapa motor ya les ralentizó mucho en Valencia. Con el objetivo de no perder competitividad, el equipo de Enstone ya ha probado y desarrollado unos nuevos escapes convencionales, que sustituirían a los 'adelantados' en el próximo GP de Alemania.

Los 'escapes adelantados' de Lotus-Renault podrían tener los días contados. La escudería de Eric Boullier podría recurrir a un sistema más convencional en Nürburgring, como respuesta a la caída de rendimiento que los R31 han ofrecido en las dos últimas carreras. Los cambios de normativa han afectado mucho a los Renault, que en Silverstone protagonizó su peor sesión de calificación de la temporada.

Todo apunta a que la FIA ratificará la decisión de los equipos, lo que volverá a permitir la libre expulsión de gases sobre el difusor soplado. Sin embargo, este cambio no es suficiente para Renault, que en Valencia ya sufrió al no poder cambiar los mapas del motor entre la calificación y la carrera.

"Tenemos algunas buenas mejoras que están al caer, pero desafortunadamente no pudimos tenerlas listas para Silverstone", dijo Eric Boullier. "Pero sí que lo estarán para Nürburgring; estoy convencido de que mejorarán nuestro rendimiento, sin duda".

James Allison, director técnico del equipo, corrobora la llegada de mejoras definitivas: "Ahora tenemos que ver el que no hayamos perdido demasiado terreno en relación a los equipos que nos rodean. Nuestro enfoque ahora está en una serie de mejoras que se implementarán en el coche en Nürburgring. Esto debe llevarnos de nuevo hasta donde deberíamos estar".

Lotus-Renault hizo una jornada de tests en línea recta en Duxford hace una semana, con Bruno Senna al volante. Los fotógrafos pudieron apreciar modificaciones en el alerón delantero, pero lo que más les llamó la atención fueron los escapes, ya que la formación británica había montado unos escapes convencionales, renunciando a los frontales.
Por Martí Muñoz