La Fórmula 1 vuelve al 'Infierno verde' después de dos años
El líder del mundial juega en casa. Hace dos años que la Fórmula 1 no pisa Nürburgring y es una buena oportunidad para rubricar su primera victoria en el mítico pero remodelado circuito alemán. Vettel sabe que ahora, más que nunca, necesita ganar: Ferrari se le ha acercado demasiado; tanto que Fernando Alonso ya es tercero en el campeonato y ha demostrado un ritmo mucho mejor que en la primera parte de la temporada. ¿Es el principio del fin para RBR? ¿Cómo afectará el regreso del libre difusor soplado? ¿Fue Silverstone sólo un espejismo para la Scuderia? Miren al cielo; los neumáticos de lluvia van a tener mucho trabajo y descabalarán muchas estrategias. Pero no sólo lloverá agua este fin de semana; ya se vislumbran los rayos de los inminentes truenos de revancha.

Tras la incontestable victoria de Fernando Alonso y Ferrari, de Ferrari y Fernando Alonso, en el Gran Premio de Inglaterra, no son pocas las voces que se preguntan cuánto protagonismo en ese triunfo tuvo la limitación del difusor soplado y cuánto las otras mejoras introducidas en el 150º Italia de la Scuderia. Recordemos que tras un primer intento de limitar los gases expulsados sobre el difusor trasero en frenada, primero al 50% y luego al 10%, no pocos vieron un intento real y efectivo de la Federación de cortarles las alas, las astas y todo lo que hiciera falta a los Red Bull, especialmente a Sebastian Vettel, que hasta entonces había ganado todas las carreras del mundial excepto China y Canadá, donde para más INRI había quedado segundo.

EL 150º ITALIA ES MÁS FÁCIL
DE PILOTAR
Sea como sea, casualidad o no, funcionó: primera victoria de Fernando Alonso, con más de quince segundos de ventaja, y tiempos siempre más cercanos a sus rivales en todo el fin de semana. Pero el piloto español de Ferrari lo tiene claro: no fueron los difusores limitados, sino el duro trabajo de la Scuderia: "He pasado mucho tiempo", asegura el campeón ovetense en la página oficial de Ferrari, "pensando en las razones técnicas que hay detrás de la victoria del Gran Premio de Inglaterra. Definitivamente hubo mejoras significativas en el coche que lo hicieron mucho más fácil de pilotar, y ahora es más sólido, especialmente en las curvas rápidas". Punto importante: Ferrari aparentemente sólo podía ganar en circuitos revirados, lentos, urbanos… Ya no. Ahora Ferrari gana en un trazado puramente Red Bull, como Silverstone. Para Alonso, es cuestión de seguir la máxima de la Scuderia: constante evolución y trabajo sin descanso, llueva lo que llueva dentro y fuera de los despachos, dentro y fuera del reglamento: "El coche tuvo mucha más carga aerodinámica. No creo que los cambios en el mapa del motor fueran clave: éramos precisamente más rápidos donde prácticamente no había que frenar, lo que significa que el coche actual va bien". Todos en Maranello se prepararon para Silverstone tratando de compensar las nuevas limitaciones técnicas impuestas por la FIA, y Ferrari pareció ganar en ese aspecto.

FERRARI ASUMIRÁ RIESGOS
Finalmente, entre polémicas, votaciones, consensos y demás trapicheos políticos, regresamos a una situación de libre uso de los difusores soplados, también en frenada. Por eso Nürburgring suena de nuevo a fiesta alemana, y los litros de zumo de cebada se preparan ya en los hogares de los aficionados de Sebastian Vettel. Fernando Alonso y Ferrari, tras la dulce sensación (quizá incluso anestésica) de la primera victoria, vuelven a la dura realidad: "Tenemos que ser realistas: estamos noventa y dos puntos por detrás de Vettel. ¡Es mucha diferencia!". La idea es no dejarse llevar por la euforia y concentrarse para rentabilizar el impulso, continuando con el proyecto marcado. Pero tampoco quieren dormirse en los laureles; a estas alturas del campeonato no pueden ser conservadores, y saben que si realmente quieren luchar por ambos títulos, tendrán que ir más allá de los límites lógicos: "La victoria de Silverstone no cambia nuestro planteamiento para las próximas carreras; las afrontaremos una a una, intentando ganar tantas como podamos. Eso también implica asumir ciertos riesgos que quizá tengan un elevado precio, pero no hay alternativas".

NÜRBURGRING Y LA LLUVIA
En Nürburgring es imposible hacer previsiones. Ni meteorológicas ni deportivas: tanto el cielo como el reglamento andan últimamente revueltos. Las nubes en Nürburg, ciudad donde se enclava el trazado, entre las montañas de Eifel, suelen jugar con el público y los pilotos, descargando agua a su antojo y haciendo caso omiso de las previsiones meteorológicas y, al igual que en Spa-Francorchamps, mojando algunas partes de la pista para dejar secas otras. Por eso resulta incluso premeditado creernos las previsiones de la FIA cuando anuncia, a estas precoces alturas de la semana, lluvia para el viernes y el domingo, dejando el sábado en seco; todo es en realidad más complicado: la de 1999 fue una de las carreras más alocadas que se recuerdan, con cambios constantes del estado de la pista, pasando de mojada a seca rápidamente, con infinidad de líderes distintos y dejando la que sería la última victoria de Johnny Herbert en Fórmula 1. No sería de extrañar que este año, con los neumáticos Pirelli, una situación similar se repitiera. De celebrarse en seco, en cualquier caso, el fabricante de neumáticos italiano ha preparado los compuestos blandos y medios, pero es más que probable que sean los intermedios e incluso los de lluvia extrema los que más rueden sobre el asfalto de Nürburgring.

PIRELLI AUGURA DOS PARADAS
En Pirelli, por si acaso, se han preparado a conciencia, y saben que afrontan una de las carreras más difíciles para ellos: "Es una de las pistas más técnicas de todo el año, con mucha energía lateral en los neumáticos", explica Paul Hemberry, director deportivo de Pirelli. "Eso complica la estrategia y la hace muy importante. Todavía hay una diferencia significativa entre los neumáticos medios y los blandos, cuya combinación se usó por última vez en Valencia. La mayor diferencia será que hará más frío que en España, por lo que esperamos que la mayoría de los equipos opten por una estrategia de dos paradas en boxes, aunque por supuesto si llueve todo será posible". El viernes, como aperitivo, los equipos podrán probar una nueva versión de los Pirelli Zero Silver duros, y los Pirelli Zero White medios, ambos ligeramente más duros que los compuestos originales, para reducir la degradación. Pirelli aún no sabe cuándo usará estos nuevos compuestos en carrera, pero espera con ganas las impresiones de los equipos tras las sesiones libres del viernes.

VETTEL ANUNCIA REVANCHA
Sea como sea, Sebastian Vettel quiere pasárselo bien. Y lo hará tratando de conservar su ventaja obtenida a lo largo de un mundial casi perfecto. No quiere que Ferrari se le acerque demasiado, y recuperar el terreno delante de su público sería algo muy especial para él: "Es uno de los objetivos de todo piloto: ganar en casa. Siempre se está más motivado". Como decíamos, el mundial regresa a Nürburgring, pista que antaño albergaba el Gran Premio de Europa, ahora ostentado por Valencia. Nürburg se ha quedado, pues, simplemente con la alternancia del Gran Premio de Alemania junto con Hockenheim. El año pasado le tocó al trazado de Hockenheimring, por lo que ahora es el turno de Nürburg. Y no parece que este juego vaya a durar mucho: las subvenciones públicas de los gobiernos regionales alemanes dejarán de llegar en breve. La Ministra de Medio Ambiente ha declarado que "el grifo de las subvenciones se cerrará para la Fórmula 1", por lo que esta podría ser la última carrera en el mítico Nürburgring. La política ecologista de la coalición que gobierna en la región de Nürbur no quiere continuar con el sangrante déficit dejado por la carrera, que acumula ya cincuenta y cinco millones de euros en pérdidas. Sería triste para Vettel no lograr antes una victoria en un circuito que, asegura, le encanta: "Es una de las mejores pistas. El tramo desde la curva Ford hasta el giro a derechas en ciento ochenta grados del valle me gusta especialmente. El mejor lugar para adelantar es la ‘chicane’ de NGK".

WEBBER LLEVA NÜRBURGRING
EN EL CORAZÓN
No es Vettel el único al que le gusta correr allí: los adelantamientos son a priori más fáciles que en cualquier otra pista, y el paisaje es espectacular, con curvas suaves, rápidas y constantes subidas y bajadas. Mark Webber, su compañero de equipo, guarda un buen recuerdo de esta pista: "Me encanta; aquí gané por primera vez, en 2009, y tiene un hueco en mi corazón. Estoy deseando regresar. Para nosotros es lo más parecido a una carrera en casa, junto con Hungría. Tendremos mucho apoyo, especialmente para Vettel, que es su carrera de casa, y para el resto de pilotos alemanes de la parrilla". Webber ya ha hecho su particular toma de contacto este año con Nürburgring, pilotando hace un par de semanas en el 'Infierno verde' (como lo bautizó muy gráficamente Jackie Stewart): el viejo Nordschleife, la locura de casi veintitrés kilómetros de longitud abandonada por la Fórmula 1 en 1976 tras el terrible accidente de Niki Lauda, y usado actualmente como circuito de alquiler. Esta misma semana, Webber pilotará para Renault en una exhibición con pasajeros a bordo. A partir del viernes, su velocidad será considerablemente mayor: "Los aficionados aquí se toman la Fórmula 1 muy en serio; son muy apasionados. Tendremos que pensar rápidamente para adaptarnos a unas condiciones de pista que serán cambiantes y siempre difíciles".

EL ESPÍRITU DE FANGIO VUELVE A LA PISTA
Antes del Gran Premio de Inglaterra, Fernando Alonso pilotó el Ferrari 375 F1 con el que José Froilán González llevó a la Scuderia por primera vez a la victoria en 1951. Esta vez, en Nürburgring (concretamente en el viejo Nordschleife), será Nico Rosberg quien pilotará el Mercedes W196 con el que Juan Manuel Fangio ganó el Gran Premio de Alemania de 1954. Nico no puede dejar de expresar su emoción: "Llegar a Nürburgring para el Gran Premio de Alemania siempre es especial para mí", asegura el piloto alemán de Mercedes GP. "Hay mucha historia en esta increíble pista, especialmente para Mercedes- Benz". El mejor resultado de Rosberg hasta ahora en Nürburgring fue un cuarto puesto en 2009, con Williams. Quién sabe si, al igual que el F375 de Fernando Alonso en Silverstone, el espíritu de Fangio le da el toque de suerte, magia e ilusión suficientes como para ganar la carrera. Al fin y al cabo, soñar es gratis.
Por Héctor Campos