Existían dudas acerca de la continuidad del circuito germano
El canon que pide la F1 por llevar sus carreras a cada circuito se incrementan con el paso del tiempo y se han convertido en una pesada losa para algunos trazados, donde las autoridades no ven con buenos ojos el pago de semejantes cantidades. Ecclestone parece abierto a negociar las condiciones y eso ha hecho en Nurburgring.

Bernie Ecclestone sabe que Alemania es un mercado clave en su estrategia europea. No sólo hay media docena de pilotos germanos en parrilla, sino que Mercedes equipa a una cuarta parte de los monoplazas que compiten, al tiempo que la economía de este país permite impulsar siempre un Gran Premio de indudable salud financiera, ya se dispute en Hockenheim o en Nurburgring.

Es por ello, que tras la reunión mantenida con el presidente de Renania-Palatinado -similar a un presidente autonómico-, ha buscado la manera de seguir contando con este trazado en el mundial, y que las arcas públicas no sufran en exceso a cambio de acoger la carrera cada año. La coalición que rige los designios políticos de este estado federado es enormemente sensible ante el evento, sabedor de los beneficios que conlleva recibir a semejante cantidad de visitantes y el eco mediático que reciben a cambio.

Tras la reunión del domingo, Ecclestone ha propuesto una tasa más baja con la participación de la taquilla en un pacto similar al logrado con Hungaroring donde desde hace tiempo funcionan de esta manera y de forma satisfactoria para todas las partes. Según la agencia DPA, el gerente británico ha aceptado recortar parte del valor de la franquicia, lo que ha sido acogido con satisfacción por el gobierno regional.

"El contrato de Hungría es, sin duda más barato", confirmó una portavoz de Nurburgring GmbH. Se cree que el actual contrato de Nurburgring obliga a pagar al circuito unos 20 millones de euros por recibir su carrera. En lo sucesivo será menos, lo que hará cuadrar mejor las cuentas. Se cree que con la carrera del fin de semana pasado se han registrado unas pérdidas de 13,5 millones de euros.
Por José M. Zapico