España busca ante República Checa su quinto título. El rival ha ganado todos sus partidos. Carvajal es la única baja

as.com | 01/08/2011

Pase lo que pase hoy, nadie podrá quitarle a la Sub-19 los buenos ratos que nos ha ofrecido. Para llegar a la final ha dejado una hoja de ruta brillante, con tres exhibiciones y un despiste sin consecuencias. Pero la historia y la gloria no hablan de buenas primeras fases y sí de títulos, como los cuatro que suma ya España. Por eso esta Sub-19 debe dar el paso definitivo y, como equipo que mejor fútbol ha hecho en Rumanía, es favorito a ello.

El aficionado de Chequia dirá que su equipo también lo merece, que para eso ha ganado todos sus partidos. Meléndez ha mentalizado a los suyos de que este rival es muy superior a los anteriores, para que se vayan olvidando de golear. Habrá que vigilar a Prikryl, promesa a seguir y segundo goleador, con tres dianas.

España sacará el once de gala sin el lesionado Carvajal, cuyo sitio ocupará Blázquez. Es decir, ese equipo letal que aúna la casi infranqueable zaga liderada por Sergi Gómez y un ataque demoledor (13 goles) con un cuarteto de lujo, aliñado todo con mucho tiqui-taca.

Tranquilos. A menos de 24 horas para la final, sigue sin verse tensión ni nervios en los jugadores. Todo confianza. Sin embargo, por las cabezas de muchos de ellos seguro que pasa el Mundial Sub-17 de 2009. Entonces se quedaron a las puertas de la gran final y ni se plantean volver a quedarse con la miel en los labios. Son buenos y habrá más trenes para ellos, pero este del Europeo sólo pasa una vez. Y están convencidos de cogerlo.