Pretende convertirse en el referente automovilístico mundial
Silverstone está cambiando año tras año. Sus responsables han anunciado un complejo proyecto de desarrollo empresarial y comercial que pretende asegurar el futuro del veterano circuito inglés, que incluirá ocho mil cuatrocientos nuevos puestos de trabajo en un nuevo parque empresarial y tecnológico, hoteles, museos y demás complejos.

Atrás quedan los días de barro y edificios grises: Silverstone quiere entrar por fin en el siglo XXI, olvidar su pasado y desarrollarse plenamente. Sus instalaciones y accesos eran los más viejos y peor conservados del calendario de Fórmula 1, pero desde hace un par de años ha iniciado un lavado de cara integral que se completará con el proyecto que ahora conocemos.

El viejo Northamptonshire ahora será el nuevo Silverstone. Es hora de llevar a cabo el proyecto presentado en febrero de 2009, que incluía la construcción de un parque empresarial y tecnológico, un campus educativo, tres hoteles, un museo, una pista de kart y diversas instalaciones al aire libre. Además de los ocho mil cuatrocientos puestos de trabajo permanentes, se esperan crear otros quinientos cincuenta más por año para su construcción: "Es la iniciativa más importante en sesenta años de historia", asegura Richard Phillips, director general de Silverstone Holdings Ltd. "Las cosas han cambiado drásticamente desde los primeros días", asegura orgulloso.

Silverstone y sus responsables están muy orgullosos de revitalizar el mítico circuito de velocidad, antaño olvidado y poco o nada conservado, y ahora referente mundial: "La aprobación de este plan ayudará a mantener la posición líder de Silverstone en el mundo del automovilismo, educación y tecnología, y apoya su visión de convertirse en el líder en destino mundial automovilístico".
Por Héctor Campos