El futuro del alemán en Lotus Renault es incierto
Empezó fuerte, pero fue a menos. Gerard Lopez ha reconocido estar decepcionado con el rendimiento de Nick Heidfeld en pista. El propietario de Lotus Renault ha asegurado que, pese a su contribución en el desarrollo del R31, el piloto germano no ha cumplido con las expectativas que la marca del rombo le marcó como objetivo en el momento de su contratación.

Empezó fuerte, como el potencial del R31, pero a medida que avanzaban las carreras fue a quedándose más y más atrás en la parrillas, hasta llegar al punto de preocupar a sus superiores. Esa es la situación de Nick Heidfeld, cuyo futuro en la marca del rombo para más allá de 2011 parece una utopía.

Gerard Lopez, director de Genii Capital y a la vez propietario de Lotus Renault, ha admitido no estar contento con el rendimiento del alemán. "Esperábamos más de él", dijo en declaraciones al rotativo Globo Esporte. "Tengo sensaciones contradictorias sobre Nick. Hemos de reconocer la gran contribución que hizo a principios de temporada".

Lopez reconoce que la ayuda y el consejo de Heidfeld fueron vitales a la hora de desarrollar el sistema de escapes frontales, pero cree que en cuanto a resultados se refiere la contribución del alemán ha sido muy escasa.

"Nos ayudó a desarrollar el nuevo sistema de escapes, que no era fácil de entender. Nos dio una dirección clara en que mejorar el coche. Pero en términos de resultados, no hay ninguna duda de que esperábamos más de él y que estamos decepcionados".

Heidfeld firmó a principios de año con Lotus Renault por una temporada, para ocupar el volante del lesionado Robert Kubica. Su continuidad en el equipo es incierta y, de hecho, se rumorea que la formación británica podría bajarlo del monoplaza en beneficio de Bruno Senna o de Romain Grosjean.

De acuerdo con Globo Esporte, Lotus Renault está colaborando en una inversión de 10 millones de dólares con la compañía brasileña WWI, colaboración que podría dar como resultado la presencia de Bruno Senna al volante del R31 en Interlagos.
Por Martí Muñoz