El germano rompió un embrague defectuoso que no se reparó "porque costaba dinero"
Michael Schumacher cumplirá este fin de semana dos décadas desde que compitió en la F1 por primera vez con el Jordan 'heredado' de Bertrand Gachot. Schumacher se duele del abandono en su debut y apunta con su dedo acusador a la racanería de Eddie Jordan, el propietario de su escudería, por lo haber cambiado un embrague que sabían que no funcionaría.

Michael Schumacher ha señalado a su primer jefe en la Fórmula 1, Eddie Jordan, al recordar su fallido debut en su primer Gran Premio hace ahora 20 años. Michael Schumacher 'heredó' el asiento del piloto belga Bertrand Gachot, no presente en esa carrera debido a que fue detenido tras un incidente callejero con un taxista. Jordan pudo haber pagado su fianza y con ello permitirle correr, pero recibió una sabrosa subvención por parte de Mercedes para subir a un rápido y prometedor mozalbete llamado Schumacher.

Tras clasificarse séptimo el sábado, hizo una carrera que acabó de manera abrupta tras romper su embrague, pero esto no sorprendió a nadie, "la historia es que tuvimos problemas en el warm-up", escribe Schumacher en una columna en Auto Motor und Sport. "Yo lo señalé en las reuniones informativas y hablamos acerca de si cambiar o no el embrague, pero Eddie dijo que costaría demasiado dinero. Entonces se rompió", añadió el alemán.

Schumacher repara en detalles más mundanos y simpáticos en su epístola y hace referencia al hotel barato que reservó Wili Weber, su representante, "recuerdo que me sorprendió porque yo había pensado 'sí, estoy en la Fórmula 1, esto debería ser de primera, ¿no?', pero no estaba particularmente preocupado con el albergue, excepto que era frío y la calefacción no funcionaba", dijo.

En realidad Jordan quería en su verde coche a Stefan Johansson, más experimentado que el por entonces veinteañero alemán, pero Peter Sauber, encargado del programa deportivo de Mercedes en aquella época ofreció 150.000 dólares al irlandés por una carrera única, y le pareció un buen negocio. Schumacher fue "un gran trabajador, muy ambicioso, fuerte mentalmente y muy bien preparado físicamente. Pronto se hizo evidente que era un talento muy especial", declaró Sauber. El suizo confirma que ni el piloto ni su mánager jamás devolvieron ese dinero, pero en realidad "no tenía que hacerlo. Él estaba bajo contrato con nosotros y era muy normal que le permitiéramos tener su primera carrera. En última instancia esto no funcionó, porque Mercedes no tenía un equipo para hacerle correr, así que mantenerlo [como piloto] era inútil".

Por su parte, Eddie Jordan se ha convertido junto a Niki Lauda en uno de los más feroces críticos del heptacampeón, y prácticamente le pide que se marche lo antes posible.
Por José M. Zapico