Tras una maratoniana reunión de más de ocho horas, el acuerdo es posible. La garantía salarial, el escollo.

La nueva reunión entre la patronal y el sindicato de futbolistas –en esta ocasión tocó en casa de la Liga Profesional– concluyó, al cierre de esta edición, sin el acuerdo definitivo que podría desconvocar el paro. Se negoció mucho; dicen los que estuvieron dentro que hubo momentos de mucha tensión y que a las dos horas y media de reunión –la cita comenzó con retraso, a eso de las 16:45 – los miembros de la AFE amenazaron con levantarse y abandonar porque entendían que no se avanzaba nada en las negociaciones y era marear la perdiz sobre el tema más controvertido de todos los que están en la mesa: el fondo de garantía salarial. Sin embargo, la Liga fue cediendo en la pretensión de los futbolistas y por esa parte todo queda solucionado.
Parece que ya hay dinero (52 millones) para que los futbolistas cobren lo que se les adeuda. El problema, y el escollo principal para que el acuerdo sea inminente, es la garantía que pide la AFE para el futuro. Los contratos vigentes preocupan mucho a los jugadores, que no están dispuestos a que ocurra lo de esta temporada. El problema de la Ley Concursal tiene que solucionarse por la vía política y debe ser el Gobierno el que lo arregle, como así parece que va a ser. Además, ninguna de las dos partes quería que hoy hubiera reunión y deseaban zanjar el tema.

Varios clubes querían una solución para ayer y presionaron a la Liga porque deseaban reservar los viajes que ya tienen apalabrados para luego no tener problemas en los desplazamientos. Se da la circunstancia de que el primer partido que está programado, en caso de desconvocatoria de la huelga, es el Girona-Elche, previsto para mañana a las 18:30 en la capital gerundense. Por otra parte, la Federación, que se encarga de enviar a los árbitros, todavía no se ha pronunciado y se desconoce cuál será su decisión. La semana pasada optó por no mandarlos a los partidos, por lo que la AFE entendió que la jornada se había aplazado y no suspendido definitivamente.

Otro problema añadido que lleva el mantenimiento de la huelga es lo que pasaría con la próxima semana, en la que no hay fútbol en Primera División. ¿Qué postura adoptaría la AFE? Debería convocar el paro sólo en Segunda, cosa que tendría que hacer como muy tarde mañana viernes para cumplir los plazos legales de la legislación laboral.

fuente:larazon.es