El germano repasa su carrera deportiva en su vigésimo aniversario
En el vigésimo aniversario de su debut en 1991, Michael Schumacher ha mostrado un raro momento de contricción mientras repasa su carrera en la F1, y confiesa su arrepentimiento y 'cabezonería'.

Schumacher es de largo el piloto más exitoso en la historia de la especialidad, pero de acuerdo con sus críticos, algunos sus logros se encuentra oscurecidos por incidentes controvertidos, incluyendo Adelaida 1994, Jerez 1997 y su estacionamiento indebido en la 'Rascasse' monegasca en 2006.

"Yo pude haber reaccionado de manera diferente", dijo el siete veces campeón del mundo Michael Schumacher, mirando atrás sobre incidentes -no especificados- en una charla con el periódico FAZ. "Pero yo era terco y así reaccioné en la atmósfera de entonces".

"Hay otros ejemplos, como Senna y Prost. Lo hicieron y se salieron con la suya", dijo el alemán. "Me dije a mí mismo que podía usar esa zona gris también". Ahora, incluso los críticos más acérrimos de Schumacher parecen coincidir en que ahora está mucho más relajado, mientras se esfuerza en intentar ser competitivo en Mercedes, y dar respuesta a su compañero de equipo Nico Rosberg. "Nico es sin duda el compañero de equipo más fuerte que he tenido. En la clasificación de este año la relación es de 10:1 a su favor. Pero sé que puedo ser más rápido que él", dijo.

Por su parte, Eddie Jordan, ahora comentarista de la BBC pero hace dos décadas el primer jefe de equipo de Schumacher considera su retorno "un completo error", y añade en Blick, "tratar de competir con chicos que son 20 años más joven está en contra de las leyes de la física y la medicina".
Por José M. Zapico