Todo apunta al mecanismo de bloqueo de la curva
Mercedes está investigando cómo la rueda trasera se desprendió del auto de Michael Schumacher durante calificación en Spa-Francorchamps para evitar que se repita en el futuro.

Michael Schumacher tendrá que partir en la carrera de hoy desde el puesto 24, desde el final del pelotón, gracias a que los comisarios deportivos le han permitido correr hoy a pesar de no haber marcado registro alguno en la Q1. Eso equivale a no haber alcanzado el 107% del tiempo del líder y por lo tanto las regulaciones dictan que no debería haber corrido.

Lo que ocurrió fue un accidente, afortunadamente sin consecuencias, motivado por la pérdida de su rueda trasera izquierda poco después de haber salido de boxes; ni siquiera terminó su primera vuelta. Como el resto del fin de semana su ritmo era notable y a todas luces suficiente como para hacer una calificación digna, en buena lógica se le ha permitido participar hoy en la suposición de que sin esta avería hubiera alcanzado sin excesivos problemas la Q2, y probablemente la Q3.

No ha sido un agradable regalo de 20 aniversario de su aterrizaje en las pistas de la mano de Jordan. Entonces le ocurrió algo parecido cuando abandonó cuando apenas llevaba medio kilómetro de carrera con su embrague muerto. Ayer noche, en la celebración de aquel hito, un bienhumorado Eddie Jordan le regaló la cascada de piñones del cambio que equipaba su monoplaza ante la sonrisa cómplice del germano.

Volviendo al tema de la rueda, Ross Brawn ha declarado "hemos visto los datos. Sucedió de repente, en un segundo. Todavía estamos buscando [que ocurrió]. Hay un mecanismo de bloqueo y hemos tenido algunos problemas el año pasado, pero no con el nuevo sistema este año", aclaró el ingeniero británico. "Hemos desarrollado el sistema con nuestro equipo de DTM. Tiene que haber una explicación y estoy seguro de que la encontraremos".
Por José M. Zapico