El desgaste de las gomas en Bélgica ha motivado esta decisión
Pirelli no quiere que se repita la polémica que hubo en Bélgica con los neumáticos y ha actuado en consecuencia. Pese a que Hembery cree que Spa y Monza comparten algunas características, la marca italiana ha decidido recomendar a los equipos un ángulo de caída negativo inferior a lo habitual con tal de asegurarse de que no haya un desgaste excesivo de las gomas.

Es habitual que Pirelli se reúna con los equipos antes de los Grandes Premios con tal de hacerles saber su opinión sobre el comportamiento de los neumáticos en la pista en cuestión. Los equipos no están obligados a seguir las recomendaciones de la marca milanesa, una de ellas referente al ángulo de caída de las gomas, pero no hacerlo puede causar más de un problema.

En Bélgica, Red Bull no escuchó a los chicos de Paul Hembery y decidió usar un ángulo de 4,3 grados, 0'3 grados superior que el límite recomendado. Y, pese a ganar la carrera, lo cierto es que tanto Sebastian Vettel como Mark Webber sufrieron de un blistering excesivo a lo largo del sábado y el domingo.

La marca italiana ha sido más conservadora esta vez para evitar que se repita lo sucedido en Bélgica. Así pues, el ángulo máximo de caída recomendado es de 3,75 grados, una cifra que no debería causar sobrecalentamientos en las gomas en las eternas rectas del Autodromo Nazionale y que a la vez tampoco representará un problema en las chicanes y en las curvas más rápidas del trazado.

Paul Hembery dice que ambas partes han aprendido la lección y confía en que no se vuelva a repetir lo sucedido en Bélgica, a pesar de que el blistering ha sido, tradicionalmente, un problema habitual.

"Hemos recomendado unos límites más pequeños para ser cautos", ha informado el director de Pirelli Motosport en declaraciones a Autosport. "Monza parece ser similar a Spa, pero sin embargo, a juzgar por las previsiones, parece que correremos sobre seco. Es por eso unos límites más prudentes son lo adecuado".

Hembery aseguró que el hecho de haber recomendado un ángulo inferior al de Bélgica no es una reacción ante la desobediencia de Red Bull, sino un acto de prevención motivado por el comportamiento de las gomas sobre el asfalto seco de Spa.

"Enviamos una recomendación a los equipos antes de la carrera y eso no ha cambiado", ha añadido Hembery. "Siendo pragmáticos, si el viernes hubiéramos podido rodar un poco sobre seco seguramente las cosas habrían sido distintas".

Paul cree que nadie pudo adivinar el comportamiento de las gomas en el pasado Gran Premio por un factor muy simple: la lluvia. "Es probable que los equipos rebasen los límites en más de una carrera, es lo normal, pero cuando haces eso y te encuentras con algún problema lo que haces es cambiar la configuración del coche. Nadie podría preveer lo que iba a ocurrir en Bélgica porque durante los entrenamientos llovió".

Sin embargo, pese a que Red Bull hizo oídos sordos a las recomendaciones de Pirelli, Hembery cree que la relación entre el equipo de Milton Keynes y la fabricante de neumáticos no es mala. "No nos hemos discutido con ellos, ni ellos se han discutido con nosotros. La lluvia no nos ayudó a ninguno de los dos, pero no nos hemos discutido".

El de Bristol City quiso dejar claro que la marca italiana no se concentró únicamente en el comportamiento de Red Bull. "Es una cuestión que involucra a todos los equipos", dijo. "Les decimos que sigan nuestras directrices, y como Red Bull estaba por delante quizás nuestra atención se haya centrado más en eso. Pero había un par de problemas más que queríamos solventar con otros equipos. Hemos hablado con quien teníamos que hablar y lo hemos arreglado".

Algunos rumores apuntan a que la FIA podría hacer que en un futuro el ángulo de caída recomendado por Pirelli sea de obligatorio uso para los equipos y, pese a que Hembery descarta que tal política se aplique ahora mismo, cree que podría ser una opción válida para el futuro.

"Es una opción. Sería la manera de estar seguro de que lo que ocurre en un determinado aspecto del coche", explicó. "También nos permitiría estar seguros de que la información que recibimos es fiable. Eso sería fundamental".
Por Martí Muñoz