Alonso saldrá cuarto, por detrás de los McLaren
Sebastian Vettel ha conseguido hoy una rotunda Pole Position para el Gran Premio de Italia, la décima en lo que llevamos de temporada, con un tiempo 450 milésimas más rápido que el de Lewis Hamilton, que mañana le acompañará en la primera línea de parrilla. Para Red Bull no es una Pole cualquiera, sino la primera en este exigente trazado de Monza, donde habitualmente sufren más que en cualquier otra cita del calendario. Sin embargo, la supremacía del RB7 es tan completa que cualquier circuito sirve para avasallar a la competencia y dar un paso más hacia el bicampeonato mundial.

De vuelta a la clasificación, Jenson Button completa el trío de cabeza a muy poca distancia de Hamilton, mientras que Fernando Alonso ha firmado un cuarto puesto de consolación que supera las expectativas de Ferrari después de pasar un auténtico 'vía crucis' durante los entrenamientos libres. Desde la segunda línea de parrilla, la victoria es muy complicada para Fernando, pero al menos puede aspirar al podio en el Gran Premio con mayor concentración de tifosi por metro cuadrado. Para conseguirlo, Ferrari tendrá que dar unos toques a la puesta a punto justo antes de la carrera y confiar en que Red Bull haya orientado la puesta a punto de Vettel hacia un rendimiento perfecto en calificción y sacrifique con ello un poco de su ritmo de carrera.

Mark Webber saldrá desde la quinta posición tras marcar un tiempo 697 milésimas más lento que el de su compañero de equipo. El australiano ha sufrido problemas en el KERS durante la Q3 y, además, ha disputado la calificación con un motor distinto al planeado por el equipo, pero lo cierto es que su resultado ha quedado en el anonimato.

Algo así le ha ocurrido a Felipe Massa, que con su sexto puesto cierra un grupo de equipos punteros más definido que nunca. De hecho, esta sesión se ha caracterizado, como ya ocurrió por ejemplo en Valencia, por una estratificación muy clara de los equipos en función del potencial de sus máquinas. Un vistazo a la tabla de tiempos revela que los pilotos de un mismo equipo están muy juntos y siempre un escalón por arriba o por abajo de sus rivales más directos. Sorprende que esto ocurra precisamente en un circuito de baja carga aerodinámica, pero aunque en Monza no sea necesaria una carga máxima muy elevada, sí es vital contar con la menor resistencia al aire, por lo que los más poderosos mantienen o incluso amplían su habitual ventaja.
Por Cristóbal Rosaleny