"Me planteo las cosas para disfrutar cada año, estar en el Real Madrid es lo más grande que le puede pasar a un futbolista"


MADRID, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

El portero del Real Madrid Iker Casillas definió a José Mourinho como "un ganador" y recalcó que "es bueno tener un técnico con carácter" como el suyo, que lo "impregna" en un grupo que esta temporada quiere "más".

"Queremos más esta temporada, queremos subir el peldañito que el año pasado conseguimos", señaló el portero, que asegura que el entrenador luso no sólo no ha rebajado ni un ápice su nivel de exigencia sino que es mayor, con "más carácter y ambición".

"Es bueno tener a un técnico con carácter y con esas ganas de trabajar que se impregnan en el vestuario", indicó el portero del Real Madrid, ansioso por seguir sumando títulos esta campaña.

Además, el portero aprovechó para dejar claro que la Liga no va a ser 'cosa de dos'. "Esa opinión ha corrido el año pasado y el anterior porque Barcelona y Real Madrid estaban en la cumbre, pero no estoy de acuerdo", afirmó.

"Hay grandes jugadores que siempre quieren mostrar su mejor versión. Todos los rivales señalan el partido contra el Real Madrid en el calendario y todos tenemos que tomarnos cada partido como una final", añadió el mostoleño al respecto.

Casillas realizó estas manifestaciones durante su presencia en el informativo de 'Realmadrid TV' donde rememoró, con nostalgia y emoción, el duodécimo aniversario de su debut con el primer equipo el 12 de septiembre de 1999 en un partido de Liga en San Mamés.

El portero recordó sus inicios en Móstoles cuando se ponía en la portería porque a su padre "no le gustaba". "A mí me gustaba tirarme al suelo, llegar a casa con moratones, la ropa rota... me gustaba", rememoró, asegurando que siempre tuvo un "sexto sentido" que le decía que iba a triunfar en el Real Madrid, al que llegó con 9 años.

Hace años, ese era su reto, ahora, sabe que los ciclos se ven más a corto plazo. "Me planteo las cosas para disfrutar cada año, estar en el Real Madrid es lo más grande que le puede pasar a un futbolista y hay que tomárselo así. También intento ayudar al que comparte la portería conmigo y hacerle ver que es un privilegio formar parte de este equipo", desveló.

El guardameta repasó sus mejores paradas, sus peores momentos, sus mayores triunfos, reconociendo que la final de la Liga de Campeones de 2002 fue el punto de inflexión a su carrera, cuando salió al campo para suplir al lesionado César tras varios meses sin jugar. "Tienes 20 años, eres un chaval, dejas de jugar y hay cosas que no entiendes, pero esos momentos difíciles también me sirvieron para desarrollar mi personalidad", advirtió.

"La primera vez que fui a Cibeles fue con la Intercontinental..., pero entonces era un loco enfermizo en el equipo. La que más me emocionó fue la Liga 2006/2007, conseguida con una remontada bastante épica y después de tres años sin ganar un título parece que fue algo más", recordó.

"EL CLUB ME HA INCULCADO SER UN GANADOR Y CUANDO PIERDO ME DA RABIA".

Casillas, que se siente un afortunado por haber logrado también títulos con la selección, reconoce que le gusta "celebrarlos todos como se merecen, porque nunca sabes lo que puede pasar". Por eso, también vivió un "momento muy especial" esta campaña con la Copa del Rey porque la "tenía entre ceja y ceja".

"En los partidos lo pasas mal, estás en la portería, estás lejos, no puedes ayudar al equipo..., pero lo vivo mucho. Este club me ha inculcado ser un ganador y cuando pierdo me da mucha rabia y cuando encajo un gol también", sentenció.

Además, agradece el cariño que siempre le tributa la afición y se siente una persona querida, como demuestra el hecho de que a menudo es elegido por los ciudadanos como su famoso preferido para tomarse 'una caña'. "Me las tomaba tan a gusto. Con la gente me muestro como soy. A veces quiero tener mi privacidad y mi espacio. A veces saco un poco el Iker diablillo, pero todo el mundo lo tiene", bromeó al respecto.