MADRID, 12 Sep. (Portaltic/EP) -


El Partido Pirata ha publicado un comunicado en su página web en el que asegura que la extensión de copyright de las obras musicales en la Unión Europea a 70 años es "una burla para los europeos". El partido asegura que la medida se ha aprobado "aprovechando la distracción que generan problemas mucho más acuciantes" y acusan de "secretismo y regularidades" en la aprobación de la medida.

La Unión Europa ha aprobado una medida que eleva a 70 años la protección de los derechos de autor sobre las obras musicales. Hasta hoy, la ley contemplaba una protección de 50 años y la nueva medida se acerca a la duración establecida por la legislación de Estados Unidos.

El Partido Pirata, organización política identificada con los derechos de los internautas, ha respondido a la aprobación de la nueva regulación con un comentario en su web. "El Partido Pirata se opone frontalmente a esta decisión que lesiona los derechos de los ciudadanos de la UE, que desestimula la industria europea de la música, y que sólo servirá para poner vergonzosamente de manifiesto quién legisla en la Unión Europea", comenta el partido en su comunicado.

Para el partido, "los únicos beneficiaros de esta decisión son quienes la han promovido", que identifica como "las grandes productores y distribuidoras multinacionales de música". Partido Pirata asegura que las compañías "han presionado por todos los medios al alcance de sus bolsillos a los parlamentarios europeos" para conseguir la aprobación de la norma.

El Partido Pirata considera que esta extensión supone una "burla a los europeos" y asegura que tanto consumidores como músicos son los perjudicados ya que "se ven abocados a seguir sosteniendo un modelo de negocio injusto y completamente obsoleto".

La medida de la ampliación del tiempo de protección de los derechos se ha producido en un momento en el que "estaban apunto de pasar a dominio público las primeras obras de artistas universales como los Beatles", como señalan en el comunicado.

El Partido Pirata asegura que ha habido "irregularidades" en la aprobación de la medida y acusa a las discográficas de embolsar "el dinero que pretenden sacarles a todos los europeos con esta incomprensible decisión a sus señorías", que definen como "ajenas a la realidad".