Marina Bay supone un reto totalmente diferente a Monza
De cara a la siguiente GP en Singapur, Christian Horner advierte que atacarán. "Puede que tengamos que pilotar sin carga aerodinámica, porque funcionó en Monza", bromeaba el diseñador de coches. "El Marina Bay Street Circuit plantea un desafío completamente difrente a Monza", matizaba.

El equipo de Milton Keynes está en lo más alto después de que Sebastian Vettel ganase el GP de Italia y encabece el Campeonato Mundial de Pilotos por 112 puntos de ventaja. La victoria de Vettel, el pasado domingo, fue el primer éxito de la escudería en Monza, donde la caga aerodinámica es extremadamente baja.

De todas formas, será completamente diferente en Singapur, una pista en la que aún no han ganado, pero en la que Horner ya advierte que atacarán. "Lo ideal sería lograr el mismo resultado que en Monza, pero vamos a ir allí a atacar", sentenciaba el de Red Bull.

"La pista es más difícil en cuanto a esfuerzo físico, temperaturas altas, más curvas que ningún otro circuito por lo que será todo un reto", exponía Horner. "Es de alta carga aerodinámica".

Por lo que a la meterelogía respecta, no se ha pilotado aún una carrera en mojado en la pista semiurbana de Marina Bay, por lo que en caso de que lloviese los equipos podrían tener que luchar contra la incertidumbre.

Horner confiesa que el éxito de Monza fue debido a una buena planificación y a un duro trabajo. "El RB7 era tan eficaz en Monza debido a la cantidad de esfuerzo puesto en la poca carga aerodinámica", aclaró. "Es una pista en la que a la hora de planear el año se decidió invertir una gran cantidad de esfuerzo en ella, en llevar algo a medida para la pista en concreto. El grupo de aerodinámica hicieron un trabajo fenomenal. Por supuesto, fuimos agresivos en los reglajes y nuestra elección en la transmisión para la carrera".

"Terminamos en un segundo lugar fui cerca de Fernando Alonso el año pasado. Es una carrera que no hemos ganado y nos encantaría hacerlo", aseguraba contundentemente la cabeza de equipo de Red Bull.
Por Maitane Santiago