Bernie Ecclestone ha cobrado los 30 millones de euros que exige por la prueba
El Gran Premio de Bahréin, el que tendría que haber sido el pistoletazo de salida de la temporada 2011, no se pudo celebrar debido a la turbulenta situación social y política que vivía el país a mediados de Marzo. A pesar de que con la cancelación de la prueba, Bernie Ecclestone no les ha exigido los 30 millones de euros por organizar una carrera, el gobierno de Bahréin ha pagado la cuota correspondiente.

Bahréin ya ha pagado la cuota que se le exige a cada país que organiza un Gran Premio, según el diario británico The Independent. Sin embargo, la situación del reino árabe es muy diferente ya que debido a las revueltas sociales y políticas y a la inseguridad ciudadana, la carrera en Sakhir de 2011 no se pudo celebrar.

A pesar de no albergar el GP que debía inaugurar la temporada 2011, el gobierno del reino del golfo pérsico ha pagado los 30 millones de euros, cifra que Bernie Ecclestone les hubiera pedido si la carrera se hubiera celebrado. El magnate de la Fórmula 1 ha afirmado que la acción realizada por Bahréin significa que se mantendrán los ingresos y beneficios del deporte.

"No creo que la facturación sea menor este año. Creo que será llana porque Bahréin nos ha pagado. Les dije que le devolveríamos el dinero pero nos han dicho que no nos molestemos en hacerlo", afirmaba Ecclestone. A lo largo de la temporada, el británico aseguró en varias ocasiones que no iba a pedir a Bahréin que pagaran la cuota de una carrera que no se pudo llegar a celebrar.

Aunque en las calles del reino árabe se siguen produciendo revueltas y disturbios en contra de la monarquía de los Al Khalifa, Bahréin está incluida en el calendario de F1 de 2012, concretamente el 22 de Abril. "Ayer hablé con los bahreiníes y dijeron que todo va a estar bien. Espero que estén en lo cierto por su propio bien, no por el nuestro", afirmaba Ecclestone.

No obstante, si no se pudiera celebrar el gran premio, el magnate de la F1 tiene en mente varios países en los que podría aterrizar la máxima categoría del automovilismo. "Después de Rusia, me gustaría ir a Sudáfrica y México. Ambos países están tratando de hacer algo. Grecia también está tratando de tener una carrera de Fórmula 1, los alemanes les dejarán dinero", afirmaba Ecclestone con tono irónico respecto a la situación económica de la república helénica.

Lo que sí es seguro es que cada vez son más los países que quieren albergar un Gran Premio de F1, una iniciativa a la que Ecclestone no puede resistirse.
Por Cristina Díaz