El australiano se estrenará en 2012 como director deportivo en McLaren
El GP de Singapur marcará el final de una era para Samuel David Michael, o como todos le conocen, Sam Michael. El GP de Singapur será la última prueba a la que el australiano asista como director técnico de la escudería Williams. De esta forma, Michael cierra una etapa que ha durado 11 temporadas para abrir otra en el equipo McLaren en 2012 como director deportivo.

"El tiempo que he estado aquí [en Williams] ha sido maravilloso. Ganamos un montón de carreras al principio y aunque llevamos un tiempo sin ganar conseguimos buenos resultados generales. Williams cuenta con un montón de gente fantástica, Frank y Patrick invierten cada euro y es una inspiración trabajar para ellos. Les tengo gran respecto a ellos y a toda la directiva de Williams", ha comentado Sam Michael sobre el equipo con el que ha compartido 10 años.

Además, Sam no puede evitar recordar todos los pilotos, ingenieros y demás personal de Williams que ha estado a su lado todo este tiempo: "Los equipos de carreras tienen que atraer a personas que quieran venir y ganar ; eso es lo que han conseguido Frank y Patrick durante bastante tiempo. Sólo tienes que mirar el historial de los boxes para ver toda la gente que ha trabajado para Williams, la lista es interminable. Esa esperanza de ganar todavía existe y espero que Williams lo consiga".

Después de tantos años, es inevitable que uno recuerde unos momentos con más cariño que otros, y el australiano no iba a ser diferente: "Si pudiera elegir una victoria, sería la de Mónaco 2003 con Juan Pablo Montoya", ha señalado Sam. "Mónaco es una carrera muy difícil de ganar porque hay muchas cosas que pueden ir mal así que superarlo todo y ganar merece la pena".

"En cuanto a coches, el que destaca es el de 2009. Aunque no consiguió grandes resultados era un coche con líneas limpias y buen diseño y esto era evidente para la gente de los boxes. Tendría que haber conseguido mejores resultados. Estuvimos a punto de ganar en Singapur con Nico Rosberg y teníamos grandes esperanzas en otros podios".

Sam Michael comenzó su carrera en la F1 en 1993 con Lotus hasta que el equipo se disolvió a finales de la temporada de 1994. Fue entonces cuando Gary Anderson, de Jordan, fichó a un joven Sam. En 2001 el australiano entró a formar parte del equipo Frank Williams como ingeniero de operaciones senior y tres años más tarde recogió el testigo de director técnico de la escudería, rol que hasta entonces desarrollaba Patrick Head.

Lamentablemente, 2011 no ha sido un buen año para la mítica escudería de Grove y Sam Michael ha querido, con su marcha del equipo, pasar página. El siguiente capítulo: en McLaren.
Por Ana Zoe Marí