Como ya es costumbre esta temporada, el Gran Premio de Singapur ha tenido como gran protagonista a Sebastian Vettel, que ha vuelto a ganar a sus rivales de forma aplastante. Sólo un problema en su monoplaza, quizás de consumo de carburante, ha maquillado un poco los resultados de este domingo en el Marina Bay, pues el alemán ha arrasado el 90% de la carrera con un ritmo que ha estado a años luz de sus rivales. Sólo Button ha podido arruinar la alegría completa del futuro Campeón del Mundo al robarle la vuelta rápida. Todo lo demás se lo ha llevado vorazmente: la victoria y la pole position, nuevamente, a un mundo de sus oponentes.

Lo cierto, es que es encomiable el hambre de victoria tanto del piloto como de su equipo, que lejos de tomarse este Gran Premio con más calma, pues ya tienen sentenciado el campeonato, han puesto toda la carne en el asador para derrotar a los rivales de forma humillante. Veremos si cuando se produzca dentro de dos semanas la consecución del título mundial no siguen atesorando victorias y poles. Nosotros apostaríamos a que sí.
Por Raúl Molina