Bernie Ecclestone ha reconocido que vería con buenos ojos el regreso de Max Mosley, pero en principio no es más que un deseo
El propietario de los derechos comerciales de la Fórmula 1 muestra a las claras su poca sintonía con Jean Todt, presidente electo de la Federación Internacional de Automovilismo, apoyando el retorno al puesto de su antiguo abogado Max Mosley. En principio esto no va a ocurrir, pero es una manera de molestar a Todt, creemos.

El jefe ejecutivo de la F1 declaró al diario alemán Welt am Sontag que el hecho de oponerse a su poderoso y durante muchos años compañero a causa del escándalo de 2008, es algo que se encuentra entre sus mayores lamentos.

"Una de las peores cosas que he hecho en mi vida, y por la que estoy avergonzado, fue no defender a Max Mosley cuando tuvo grandes problemas. No hay excusa", señaló Bernie Ecclestone.

El octogenario británico se refiere a su petición a Mosley de que dimitiera como medida de presión cuando estalló el escándalo sexual, con sadomasoquismo y prostitutas incluidas, del entonces presidente de la FIA,.

"Cometí el error porque mucha gente, ejecutivos y personas importantes de grandes compañías y bancos, me convencieron de que Max debía marcharse dadas las circunstancias", explicó el directivo.

Además, el veterano empresario manifestó que su opinión sobre el asunto sexual es que fue "puramente privado" y "sin nada que ver con la Fórmula 1".

"Pero estuve influenciado muy fuertemente y, equivocadamente, no le apoyé. Me he disculpado personalmente con Max y también públicamente antes del Consejo Mundial de la FIA", añadió el inglés.

La FIA está actualmente liderada por el ex jefe de Ferrari Jean Todt, y se sabe que Ecclestone no es precisamente un fan del francés. "No tengo nada contra el actual titular del cargo, pero daría la bienvenida a una vuelta de Max", insistió Ecclestone.
Por Dani Pérez Corona