Quejas sobre la suciedad en las calles y sobre las dificultades para conseguir el visado
El circo itinerante de la Fórmula 1 ha sido recibido con reacciones contrapuestas tras aterrizar en la India para disputar este fin de semana el primer Gran Premio de la historia del país.

Los nuevos impuestos, la seguridad y los diversos problemas en la construcción del circuito han copado los titulares de las últimas semanas, e incluso algunos pilotos aún se quejaban por las dificultades a la hora de obtener un visado para entrar en el floreciente país del sur de Asia.

"Me daba un poco la impresión de que los indios realmente no querían vernos", declaró el piloto de Virgin, Timo Glock, a la publicación alemana T’Online. "Espero que los aficionados nos lleven más cerca del corazón que las autoridades de inmigración locales", añadió.

Además, se ha sabido que a su compatriota Nico Rosberg, que llegó a Nueva Delhi este martes, le fue rechazada en un primer momento la entrada en India, mientras que Heikki Kovalainen también se ha mostrado disgustado: "Tendría para rellenar 70 páginas. Es increíble lo complicado que fue".

Sin embargo, otros como el corresponsal de Speed Week, Mathias Brunner, no están tan enfadados con los trámites para entrar en India ya que, según reveló, una vez que tuvo su visado en las manos le sorprendió lo fácil que resultó entrar en India.

Luego llegaron el 'smog' (neblina de contaminación) y su carrera en taxi hacia el hotel. "Si estás pensando en conducir tú mismo un coche en India, ¡no lo hagas!", advirtió bromeando. "El típico conductor indio maneja con una mano y habla por el teléfono y gesticula con la otra. No queda mucha más capacidad para girar", explicó Brunner.

"Y nunca en mi vida he visto una ciudad tan sucia. La basura que hay en las calles es indescriptible, puesto que los hombres de la limpieza están en huelga continua", lamentó.
Por Dani Pérez Corona