Bernie Ecclestone no apuesta que la prueba de Texas se celebre en 2012
La viabilidad del Gran Premio de Estados Unidos en Austin sigue en el aire. A pesar del avance de las obras, las discrepancias entre las empresas encargadas de su organización y la falta de confianza de Bernie Ecclestone en el proyecto vuelven a tambalear la celebración de la prueba en 2012. El magnate de la competición señaló que no apuesta que la Fórmula 1 corra en Texas el próximo año.

La situación del Gran Premio de Estados Unidos en Austin sigue tambaleándose. A las discrepancias entre las diversas compañías organizadoras se ha unido la crítica del magnate de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone. En Abu Dhabi, el británico afirmó que no apostaría su dinero a favor de la celebración de la prueba. Tal declaración ha causado un nuevo revuelo en las oficinas estatales de Texas.

La responsable de asuntos dinerarios del estado sureño, Susan Combs, se ha mostrado preocupada por las constantes informaciones referentes a los problemas en la construcción del Circuito de las Américas. "Estoy preocupada por los informes que han salido a la luz este fin de semana y que hablan de los posibles problemas con la celebración de la carrera en Texas", afirmaba Combs en un comunicado publicado por YNN News.

La preocupación no se debe solamente a la celebración de la prueba sino también a los millones de dólares que se están invirtiendo en el proyecto. Combs ha señalado que la prueba de Fórmula 1 será rentable para los ciudadanos de Texas tal y como revisaron antes de dar el visto bueno a la iniciativa. "Siempre que se recibe una solicitud, hacemos una revisión exhaustiva de la solicitud para asegurar que los contribuyentes están protegidos y también para determinar si tendrá un impacto económico positivo para los contribuyentes de Texas", se leía en el comunicado.

A pesar de los avances en la construcción del Circuito de los Américas, actualmente las discrepancias entre las empresas encargadas de su organización ponen en peligro la celebración de la prueba en 2012.
Por Cristina Díaz