El GP de Estados Unidos de 2012 peligra por los problemas de financiación
El proyecto de Austin para albergar un Gran Premio de Fórmula 1 continúa sin avanzar esta semana, con noticias que señalan que las obras para la construcción del circuito de las Américas han sido detenidas.

Bernie Ecclestone lanzó la semana pasada en Abu Dabi la duda sobre la salud del proyecto, al instar a la interventora de Texas a que preguntara si las subvenciones estatales serían finalmente concedidas.

La siguiente ficha de este dominó en caer fue la instrucción a los trabajadores por parte de los organizadores para que abandonaran sus herramientas y no volvieran a recogerlas de nuevo "hasta que un contrato asegure que (la carrera) se disputará" en 2012.

"El fracaso a la hora de firmar contratos para las carreras nos preocupa sobremanera", explicó uno de los responsables del proyecto, Bobby Epstein, en tanto que la interventora Susan Combs también relacionó la confusión con el reciente anuncio de la disputa de un Gran Premio con fondos privados en Nueva York, en el año 2013.

"La organización de más carreras tiene el potencial de reducir el número de espectadores en una prueba en Texas y, por lo tanto, de hacer disminuir el impacto económico", indicó. "Las controversias actuales son una preocupación y nosotros seguiremos controlándolas".

El proyecto comenzó aparentemente a venirse abajo pocos días atrás, cuando trascendió que el promotor del evento, Tavo Hellmund, de Full Throttle Productions, estaba dedicando su atención a otros negocios.

"Es la responsabilidad del circuito de las Américas hacerlo llegar (el GP) hasta la línea de meta", indicó la compañía de Hellmund a través de un comunicado. "Por el bien de todos, esperamos que puedan llegar a un acuerdo con la Fórmula 1".
Por Dani Pérez Corona