Es el plazo que manejan si no quieren ver su carrera retrasada, o aún peor, suspendida
Retrasos, impagos e insatisfacción por parte de Bernie Ecclestone. Esto es lo que la F1 se ha encontrado en las dos últimas semanas en el proyecto del Gran Premio de Austin. Si los plazos no se cumplen, y no se están cumpliendo, la carrera podría retrasarse al menos un año, o sencillamente desaparecer. Su máximo responsable en Estados Unidos ha hablado esta noche -hora española-.

Bernie Ecclestone lo tiene claro: "tienen hasta el GP de Brasil para mostrarme documentos bancarios que garanticen los pagos", dijo hace un par de días. Si esto no ocurre, como mínimo el primer Gran Premio de Austin se retrasará hasta 2013, pero si el magnate británico no ve avanzar todo según el guión establecido, el GP de Texas podría incluso desaparecer y pasar a la historia de las carreras fallidas.

Al parecer, Ecclestone ha ido retrasando los plazos financieros impuestos desde hace tres meses para dar tiempo a la compañía Full Throttle a recabar los fondos y garantías bancarias requeridas. Pero ayer, a las once y media hora española, Tavo Hellmund, la cara visible del proyecto, se ha desvinculado por completo. El ex piloto acudió a la rueda de prensa con cara tensa y de la mano de su abogado.

En el encuentro con los medios Hellmund dejó entrever que la carrera se celebrará, pero no cuando, ni manejado por quien, aunque todo apunta a una compañía llamada COTA y que se ha interesado en sacar adelante el evento. Inicialmente el primer paso debería ser satisfacer el pago de 25 millones de dólares (20 de euros) a Formula One Management -Bernie Ecclestone- a modo de 'tasa de ingreso'. En los últimos tres meses Full Throttle no ha conseguido estos fondos y por lo tanto se han roto las condiciones del contrato que automáticamente quedó invalidado cuando el plazo se empezó a incumplir (hace tres meses).

Por todo ello, Tavo Hellmund afirmó "este proyecto debe cumplir con sus obligaciones a la Fórmula 1", dijo anoche. "Espero que podamos conseguir estar de nuevo en el camino", y dejó caer "Creo que alguien tiene que subirse a un avión e ir a ver (Ecclestone) y hacerlo feliz" en referencia a los nuevos posibles promotores del evento.

El proyecto ha sido víctima de tener una financiación insuficiente, aunque "no de manera intencionada", declaró Hellmund, y ha incurrido en gastos imprevistos tales como líneas de gas subterráneas y un suelo de escasa firmeza estructural en el lugar de las obras al sureste del Condado de Travis. Hellmund también dijo varias veces que él ha oído que la financiación ya está en marcha, pero no quiso entrar en detalles.

También aclaró que Ecclestone ofreció los organizadores varias opciones en una reunión hace unas tres semanas: continuar con el contrato actual si pagaban con premura, emitir un nuevo contrato o cancelar las carreras por completo. Hellmund cree que otro contrato ha sido enviado pero que no ha sido ejecutado.

Igualmente se quitó parte de la responsabilidad personal aduciendo que él tan sólo se dedicaba a la parte relacionada con la organización del evento, su promoción y marketing, pero no en la parte financiera. Eso correspondía a terceros y a tenor del resultado, no han cumplido con su parte. En primavera, tensiones entre ambas partes empezaron a aflorar y producto de ello es la situación actual.

Remató sus declaraciones aclarando que siempre estuvo comprometido con el proyecto y que nunca le ha sido ofrecido cantidad alguna a cambio del pacto de 39 millones de dólares (28 de euros) que tiene -o tenía- con Bernie Ecclestone, "si me hubieran ofrecido sólo el 10% estaría en Tahití", dijo.

La viabilidad del GP de Austin pasa por que COTA ofrezca garantías bancarias a Ecclestone en concepto de canon y la empresa constructora reciba sus pagos para continuar las obras. Si no se retrasan más, el GP de Austin de 2012 podría celebrarse, pero nadie quiere ver las escenas vividas en Corea 2010, por eso tendrán que acelerar mucho el proceso, o que el retraso sea de días y no semanas.

Tendremos que esperar hasta el GP de Brasil para saber algo definitivo. A día de hoy las obras continúan suspendidas.
Por José M. Zapico