Vettel y Webber siguen al británico; Alonso cuarto, a sólo dos décimas
Lewis Hamilton se ha hecho, finalmente, tras las dos sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Brasil con el mejor crono del día, parando el cronómetro en 1'13"392. Tras él han acabado los dos Red Bull, a tan sólo una décima (con Vettel primero y Webber segundo) y el Ferrari de Alonso también muy cerca (a sólo dos décimas). Schumacher ha logrado colocarse quinto tras una tanda muy corta de clasificación (de un solo giro y, previsiblemente, con muy poca carga de combustible), de ahí que acabase por delante de Massa, aunque en la misma décima.

Lo cierto, es que las cosas están muy apretadas en el top ten, pues del primero al noveno no hay más de siete décimas. Es sólo viernes y las cosas seguro que cambian bastante mañana en calificación, pero hacía bastantes Grandes Premios que no veíamos a los nueve primeros tan cerca.

Lo que está claro es que Lewis Hamilton está desatado después de su victoria en Abu Dhabi y quiere acabar la temporada por todo lo alto, arrebatando a Sebastian Vettel la victoria y la Pole Position, lo que augura un resto del fin de semana más que interesante, a pesar de que lo quede por jugarse sea bien poco.

Por otro lado, la cercanía de Ferrari en cuanto a potencial también es interesante, pues sabemos que el 150º Italia no es bueno a una vuelta y se crece mucho en el ritmo de carrera, lo que quiere decir que podemos tener a seis coches luchando, codo con codo, por el podio de Interlagos.

Aún así, es sólo viernes, como decimos, y no conviene lanzar las campanas al vuelo. En otro orden de cosas, hemos podido ver un gran potencial tanto de Mercedes como de Sahara Force India, que se han mantenido las dos sesiones dentro de este selecto club de los diez primeros.

Por su parte, Lotus Renault ha mejorado mucho y se acerca bastante a este grupo. Si esta mañana eran los Toro Rosso los que batían en su lucha particular a los Sauber, esta tarde se han invertido los términos y los suizos han quedado con sus dos unidades (las de Pérez y Kobayashi) por delante de los de Faenza. Aún así la distancia entre ambos equipos es muy reducida, de apenas dos décimas, lo que aporta todavía más emoción a este Gran Premio, al menos, para los aficionados españoles, interesados en ver a Alguersuari ganar esta pequeña batalla.

El resto de la parrilla se ordena por su orden natural, el que les venimos relatando toda esta temporada, con Williams cerrando la parte media de la parrilla, tras los cuales están los Lotus, los Virgins y los HRT.

Al margen de los resultados, el día ha transcurrido entre diversas pruebas: por un lado, los equipos han evaluado uno de los compuestos experimentales de Pirelli de cara al año próximo, para lo que han recibido dos juegos de neumáticos; por otro, algunas de las escuderías han estado, sobre todo en los primeros libres, probando las novedades técnicas que traían a Brasil. Así, hemos podido ver cómo Alonso y Massa alternaban los alerones antiguo y nuevo rociados con parafina para medir su eficacia aerodinámica, cómo trabajaban en el alerón trasero de Massa, en el suelo y en otros muchos elementos mecánicos no visibles. Lo mismo han estado realizando otras escuderías como Force India que traían tanto novedades aerodinámicas como mecánicas, o Lotus, que han montado un nuevo alerón trasero con un DRS más eficaz.

El tiempo restante de este apretado programa de trabajo se ha concentrado en la evaluación de las gomas que se usarán en carrera, en medir su degradación, así como en buscar el mejor equilibrio de los coches y el set-up más rápido y eficaz para la calificación y el domingo.

En este sentido, hemos podido ver imágenes espectaculares de los coches probando los límites de la pista mientras encontraban el balance adecuado. De hecho, nadie se ha librado de probar el exterior del trazado y de bloquear mucho los neumáticos, sobre todo, en la zona más revirada.

A pesar de ello, no ha sido un día lleno de incidencias. Sólo hemos visto detenciones en pista: dos por la mañana, las de Alonso y Grosjean, y una por la tarde, la de Sergio Pérez, todas por problemas mecánicos (rotura de motor, de embrague y de caja de cambios, respectivamente).

Lo más interesante del fin de semana es la amenaza de lluvia, lo que en Interlagos puede ser apocalíptico porque aquí llueve mucho y la pista drena muy poco. Lo cierto es que las previsiones son del 80% de probabilidades de precipitación durante la calificación y más de un 90% durante la carrera. Lo que quiere decir que todo el trabajo hecho en el día de hoy servirá de bien poco, pues es probable que no volvamos a ver, ni remotamente, los 46ºC en pista alcanzados en las sesiones de hoy. Todo ello debe de aumentar el espectáculo en gran medida porque en esas condiciones (máxime si son cambiantes durante la calificación) todo es posible.
Por Raúl Molina