La ex agente de la CIA, quien sirvió de contacto entre la agencia e Irak previo al ataque al WTC en Nueva York, Susan Lindauer, asegura que el Mossad israelí y el gobierno de USA estuvieron complotados para que se realizara el atentado. La ex agente estuvo presa por sus declaraciones acerca del tema y publicó un libro en el que habla abiertamente del tema. Cada día son más las acusaciones que muestran al atentado del 11S como un ataque de falsa bandera.

Susan Lindauer, ex contacto de la CIA en Iraq, revela en un libro y en entrevistas que la CIA tenía conocimientos previos de que se realizarían ataques al WTC y que estos estarían siendo operados por la agencia de inteligencia israelí, el Mossad. Lindauer le dijo al investigador Kevin Barret que su manejador en la CIA, el agente Richard Fuisz, conversó con ella sobre la preplaneación de los ataques del 11 de septiembre del 2001 y la participación de agentes del Mossad, los cuales habrían grabado las imágenes de uno de los impactos contra el WTC para entregárselas a los medios en el momento de los supuestos ataques terroristas. Lindauer, además, reveló que un alto oficial militar, le comentó que se usó una mezlca reactante de termita para colapsar las torres gemelas.

Lindauer trabajó como contacto de la CIA (asset) por 7 años antes de la invasion a Irak, sirviendo como un “canal negro” con este país con el cual tenía una buena relación y, según ella, un genuino interés por su bien (después sería acusada de trabajar para la inteligencia iraquí). Su motivación era que estaba en contra de las sanciones de las Naciones Unidas para con este país, algo que fue utilizado por la CIA para hacer contacto con oficiales iraquíes.

Según Lindauer, nueves meses antes del 9-11, Iraq accedió a permitir que USA hiciera investigaciones sobre terrorismo en Bagdad y entregar registros financieros de al-Qaeda a USA, pero el gobierno por alguna razón no quiso esos registros. Lindauer dice que su manejador le dijo que presionara a Iraq con amenazas de guerra antes del 9-11, a lo cual Irak respondió de manera positiva, ofreciendo contratos preferenciales a empresas estadounidenses en diferentes sectores y toda la información requerida en materia de terrorismo.

Su impresión es que la Guerra contra Iraq había sido planeada antes del 9-11. Algo que concuerda con documentos oficiales desclasificados del Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, donde se muestra que el gobierno de Bush planeó la guerra contra Irak por lo menos 9 meses antes de los ataques del 9-11.

Lindauer añade que Irak estaba dispuesto a comprar millones de automóviles estadounidenses y que Saddam Hussein, quien había sido un agente de la CIA, una marioneta en el poder, estaba dispuesto a ceder a las presiones de USA, por lo cual la guerra fue completamente innecesaria.

“En cambio, lo que hacemos es crear un enemigo. Porque se ve mejor –los politicos se vuelven grandilocuentes. Como ex contacto de la CIA te puedo asegurar que en realidad no hacen nada contra el terrorismo. Dan discursos. Saludan a la gente en las celebraciones. Pero no hacen nada para contribuir con los esfuerzos anti terroristas. Pero las personas han sido engañadas por sus espectáculos y su lucimiento público”.

Lindauer relata que en mayo del 2001 fue llamada a la oficina de su manejador dentro de la CIA, quien le requirió inteligencia sobre la toma de aviones o el bombardeo de aeronaves, relacionado con un ataque a las Torres Gemelas. En agosto del 2001, Richard Fuisz le estaba diciendo que no fuera a Nueva York, ya que el ataque era inminente. En este tiempo, William Cooper, que más tarde moriría a manos de la policía, ya había dicho en su programa de radio que habría un falso ataque terrorista y que Osama bin Lade sería culpado.

Susan Lindauer dice que se sabía mucho antes del ataque y que “lo interesante es que después del 9-11 a mi me arrestaron y a él (su manejador) le dieron 13 millones de dólares en compensaciones”.

Lindauer fue arrestada y juzgada por conspirar a favor de Irak , en un juicio algo confuso fue liberada por no estar en condiciones mentales apropiadas y luego se retiraron los cargos; no fue institucionalizada a un hospital mental. Su abogado declaró que siempre estuvo en condiciones mentales para el juicio pero que el Departamento de Justicia quiso ahorrase el juicio para evitar ser expuesto. Esto podría hacernos cuestionar su testimonio, ya sea porque está mentalmente incapacitada para percibir la realidad –aunque esto parece ser solamente la forma en la que el gobierno busca deslegitimarla- o porque, por otro lado, podría ser un agente desinformador, como suele ocurrir en casos en los que se infiltran las teorías de la conspiración con información que oculta la verdadera conspiración. Pero esto son especulaciones, lo cierto es que sí trabajó para la CIA y que en su testimonio -sea para ganar dinero o para revelar la verdad- revela lo que parece ser un autoatentado por parte de facciones zionistas dentro de USA.

Cuando ocurrieron los ataques, Susan Lindauer dice que habló con su manejador; justo cuando estaban pasando las imágenes del primer avión chocando contra el WTC, y Richard Fuisz le dijo que tenían que haber sido agentes del Mossad los que grabaron, sobre aviso, estas imágenes para ser difundidas. Lindauer le dijo a Richard Barret que cree que hubo complicidad, si no conspiración, entre USA e Israel en los ataques del 11 de septiembre.

En la entrevista con Richard Barret, Susan Lindauer, quien ha escrito el libro”Extreme Prejudice”, le dijo a este investigador que un alto oficial militar, cuyo nombre prefiere no revelar, le mencionó que unas semanas antes del ataque del 9-11, unas camionetas estuvieron yendo al World Trade Center en la noches, no relacionadas a ningún servicio de limpieza u otra cosa similar, y que estaba convencido de que esto fue parte de una operación para instalar explosivos de basado en termita en las torres.