Button se proclama subcampeón y Webber acaba tercero tras batir a Alonso en pista

Mark Webber despide la temporada 2011 con una contundente victoria en el Gran Premio de Brasil. El australiano no probaba el sabor del triunfo desde el GP de Hungría del año pasado, pero hoy ha vuelto a pisar el escalón más alto del podio. No ha sido una victoria al uso, porque el australiano ha heredado el liderato de su compañero Sebastian Vettel en la vuelta 30 teóricamente a causa de un problema en la caja de cambios en el RB7 del Campeón Mundial. Muchas voces han puesto en duda la veracidad de esta avería, que podría encubrir órdenes de Red Bull para que Webber optase al subcampeonato. Lo cierto es que el australiano logra así acabar tercero en la clasificación general y desplazar a Alonso ¡por un punto!

En contra de las previsiones de varios equipos, la carrera se ha disputado bajo un sol de justicia y la mayoría de pilotos han montado los blandos de Pirelli durante la mayor parte de la prueba. Sí era previsible que Vettel tomase la salida mejor que nadie y, de hecho, ha imprimido un ritmo endiablado en las primeras vueltas de la carrera. Un poco más atrás, Fernando Alonso ha superado a Lewis Hamilton en la salida y ha empezado su persecución a Jenson Button, a quien finalmente ha logrado superar en una maniobra llena de sangre fría en la rápida curva da Ferradura.

La carrera de Fernando ha empezado su descenso poco después, cuando Button le ha recuperado tiempo al de Ferrari con el compuesto duro y finalmente le ha superado con facilidad en la zona de DRS, en la Reta Oposta, para alejarlo del podio y en última instancia también del segundo y tercer puesto de la clasificación general, que han caído en manos del propio Button y del ganador Webber. El bicampeón asturiano ha sufrido problemas en el sistema DRS de su alerón trasero en las últimas vueltas, pero eso no ha condicionado en absoluto su resultado en carrera.

El 'triunfo' del piloto español de Ferrari es de algún modo haber superado a Lewis Hamilton en el Mundial pese a la inferioridad de su montura respecto al McLaren MP4-26. Hamilton tampoco recordará con especial ilusión esta carrera tras abandonar por tercera vez en la temporada, esta vez a causa de un verdadero problema en la caja de cambios. El equipo le había advertido unas vueltas antes del 'forfait', pero el aviso no ha servido para evitar la retirada.

De vuelta a la clasificación, Felipe Massa ha conseguido el quinto puesto final, el mejor para un brasileño en este Gran Premio. Es cierto, Felipe se convierte así en el primer piloto de Ferrari que disputa una temporada completa y no consigue un solo podio desde la temporada 1981, pero sería injusto decir que la temporada del paulista es la peor de un ferrarista en 30 años: Ivan Capelli logró sólo un quinto puesto en las primeras 14 carreras de la temporada 1992 hasta que fue despedido por la Scuderia. Eddie Irvine tampoco cuajó grandes actuaciones en 1996 y 1997 y sí mantuvo su puesto en el equipo, y podríamos seguir la enumeración de temporadas complicadas en Ferrari mucho más cercanas que aquel 1981 de Didier Pironi.

Además, sus donuts frente a la torçida al terminar la carrera han marcado un punto pasional en una Fórmula 1 que cada vez más tiende a la asepsia.


LUCHAS Y TOQUES
Con las primeras posiciones del campeonato bien dibujadas, todavía quedaba en el aire el séptimo puesto del campeonato de constructores, que se jugaban Sauber y Toro Rosso con una ventaja de un solo punto para la escudería suiza. Una mala salida de Jaime Alguersuari ha decantado aún más la balanza del lado de Sauber que, pese al trompo de Pérez en Pinheirinho, ha consolidado ese séptimo puesto (y los jugosos ingresos por derechos de televisión que conlleva respecto al octavo lugar) gracias a un meritorio noveno lugar de Kamui Kobayashi. Alguersuari ha terminado undécimo, una vez más por delante de su compañero de equipo Sébastien Buemi, con quien lógicamente ha mantenido los 11 notables puntos de ventaja en el campeonato. Pese a ello, Jaime no está satisfecho con el rendimiento de su coche hoy: pensará sobre ello durante los próximos meses, en los que Red Bull decidirá quién sigue y quién se apea de su reputado programa de pilotos o, dicho en otras palabras, quién corre el año que viene en Toro Rosso.

De vuelta a la carrera, el sinuoso trazado de Interlagos nos ha dejado bonitos adelantamientos y duras peleas, pese a que la zona de DRS en la Reta Oposta no se ha demostrado tan efectiva como en otros circuitos. Michael Schumacher, por ejemplo, ha superado a Paul di Resta en los primeros compases de la carrera, y el mismo Káiser ha atacado más tarde a Bruno Senna. Dos ilustres apellidos volvían a encontrarse en este trazado 17 años después de aquel duelo que acabó en victoria para el germano y trompo con abandono para Ayrton do Brasil. Bruno se lo ha tomado muy en serio y ambos coches se han tocado en la frenada para las eses dedicadas a su tío. Schumacher llevaba las de ganar, pero Senna ha forzado un toque que ha acarreado un pinchazo para el heptacampeón en la rueda trasera izquierda y el final virtual de sus aspiraciones para arrebatarle a Rosberg el séptimo lugar en la general. Los comisarios han decidido penalizar a Bruno con un drive-through y el de Lotus Renault ha tenido que cruzar la meta ostensiblemente por detrás de su compañero Vitaly Petrov, que ha sumado el punto de la décima posición en una carrera que podría marcar la despedida de ambos de la categoría reina.

También suena a adiós la carrera de Rubens Barrichello. Rubinho ha visto la bandera a cuadros en decimocuarto lugar, para luego dedicarse a saludar a sus seguidores en las tribunas de Arquibancadas. El piloto con más Grandes Premios disputados de la historia atraviesa un momento crítico: tan sólo ha marcado cuatro puntos y su futuro en la categoría depende de últimas ofertas y quién sabe si de asientos pagados. Al menos ha superado en la clasificación a su compañero Pastor Maldonado, que hoy ha abandonado tras sufrir una salida de pista en Laranjinha.
Por Cristóbal Rosaleny