Debido a que estaba enfermo, no alcanzó a llegar dentro delplazo de pago con descuento.
Presentó un parte para justificar el retraso, pero Tráficole contestó que no podía eximirlo porque "la ley es la ley".
Cambió 200 euros en monedas de céntimo para pagar con ellascomo forma de protesta. Es la segunda vez que paga una multa en monedas.
Daniel Hidalgo, de 35 años, no busca convertirse en unpersonaje popular, sino "protestar" por lo que él entiende que es un abusode la administración. El pasado lunes, acudió a la Jefatura provincial deTráfico de Murcia a pagar una multa que le habían puesto por saltarse unsemáforo. Si pagaba antes del día 1 de diciembre, la multa era de 100 euros,después de esa fecha, el importe subía a 200 euros.
Daniel, parado de larga duración, y colaborador ocasional deVega Media Press, acudía con dos billetes de 50 euros y un parte para demostrarque había estado enfermo. Sus explicaciones para justificar su tardanza a lahora de pagar no fueron suficientes. El plazo para el pronto pago habíaexpirado y tenía que pagar 200 euros
"Me dijeron que la ley es la ley y que no se la podíansaltar", explica Daniel a 20minutos.es. Enfadado y harto, se fue a subanco y pidió que le dieran 200 euros enmonedas de uno, dos y cinco céntimos. "Unas 15.000 monedas," calcula.A las pocas horas, justo antes de la hora del cierre, a las 15 horas, seplantaba de nuevo frente a la caja para pagar. "No queréis legalidad, puesla váis a tener"
Según la Jefatura de Tráfico en Murcia, siguiendo elprocedimiento habitual, se le explicó que debían quedarse con las bolsas paraprecintarlas delante de una cámara de seguridad y llevarlas al banco, donde sedesprecintarían delante de otra cámara de vídeo y se procedería al recuentomediante unas máquinas específicas. Si la cantidad pagada correspondía con elimporte de la multa, la deuda quedaría saldada. Daniel se negó en redondo a quese quedaran con el dinero sin que lo hubieran contado antes.
"Me decían que cómo se iban a poner a contarlas en esemomento, que aplicara el sentido común..., pero igual que antes me habían dichoque hubiera llamado a un familiar para pagarme la multa, pues que llamaranellos a un amigo para ayudarles", dice ofendido. Se marchó después de reclamarpor escrito.

En Tráfico dicen que ya conocen a Daniel. Hace cuatro ocinco años ya saldó otra multa de la misma forma: con una saca demonedas."Aquí todo el mundo lo ha tratado siempre con mucha educación ymucha profesionalidad, pero él es un mal educado, que viene siempre intentandoprovocar a los funcionarios y los amenaza diciendo que está grabando todo loque dicen", cuenta un funcionario que prefiere mantener el anonimato. Dicen que incluso hay abogados que les hanaconsejado denunciarlo por coacciones.
Daniel, casado y padre de dos hijos de corta edad, rechazalas acusaciones de falta de educación y explica que lo único que quiere es"protestar por la atención recibida". "Yo sé que los funcionarios son unos mandaos, pero también soyconsciente de que si hubiera conocido a alguien allí, la multa se hubierapagado el lunes con descuento".
La mañana de este miércoles ha acudido de nuevo a Tráficopara pagar parte de la multa. "Lo voy a hacer a plazos. Hoy les he llevado50 euros en monedas. Cuando las cuenten y vean que me falta dinero, me tendránque mandar una carta certificada para completar el pago. Volveré a pagar otroscincuenta y así seguiré hasta pagarlo todo".

Dice que su mujer no lo apoya, pero lo respeta, como muchosamigos, que le dicen que está "como una cabra", aunque hay quienes envoz baja le reconocen que "también a ellos les gustaría hacer lomismo". Él ya está preparado para realizar una segunda entrega en pesadasbolsas de 6 o 7 kilos.
Fuente: 20minutos.es