El australiano reconoce también que su sueño es llegar a competir en Red Bull
A falta de escasas semanas para que die comienzo la pretemporada 2012 de Fórmula 1, el australiano Daniel Ricciardo ha concedido una entrevista a la web oficial de la categoría reina. En ella, el de Toro Rosso habla sobre cómo afronta este nuevo desafío en su etapa profesional, a la vez que hace referencia a la exigencia de Helmut Marko y a la velocidad de su compañero de equipo, Jean-Eric Vergne.

La Scuderia Toro Rosso sorprendió a muchos al prescindir de Jaime Alguersuari y Sébastien Buemi a mediados del pasado mes de diciembre, incluso a uno de los nuevos pilotos de la formación, Daniel Ricciardo, que junto a Jean-Eric Vergne es el heredero sus volantes.

Si Red Bull esperó hasta el último segundo para comunicarle la noticia a sus dos antiguos pilotos, el trato no fue distinto con Ricciardo, que no era consciente de las intenciones de la formación de Milton Keynes."¡Fueron buenas noticias para mí! Sí, me sorprendió un poco, ya que yo no tenía ningún indicio de que el equipo fuera a tomar esa decisión", admite en una entrevista a la web oficial de la Fórmula 1.

Recientemente, Helmut Marko había justificado su decisión alegando que ni Buemi ni Alguersuari "eran pilotos ganadores". Daniel ha hablado también al respecto, si bien no se ha pronunciado sobre sus dos antiguos compañeros. "He trabajado con el Doctor Marko durante cuatro años, le conozco muy bien y sé que sus expectativas son altas. Siempre ha sido así. Yo lo uso como una motivación para dar lo mejor de mi mismo e ir siempre al límite".

"Sí, me sorprendió un poco, ya que yo no tenía ningún indicio
de que el equipo fuera a tomar esa decisión"

Ricciardo debutó como piloto titular de Fórmula 1 el pasado mes de julio, en Silverstone, donde sustituyó a Narain Karthikeyan al volante del HRT F111. El australiano considera que su paso por la formación española ha sido importante en su formación como piloto. "Siempre lo consideré una oportunidad. Sabía que podía hacerlo bien en HRT, que me iba a conducir hacia cosas mayores. No me importaba mucho cómo de competitivo era el coche, quería aprender como tuviera", reflexiona. "Ahora creo que eso me ha preparado muy bien para este año; fue un gran paso en mi carrera".

Si bien es cierto que su paso por HRT le otorga una mayor experiencia que su nuevo compañero equipo, Jean-Eric Vergne, el australiano no considera que este factor vaya a influir mucho en su particular duelo. "Quizá mi inicio de temporada sea más sencillo que el suyo, pero si Jean-Eric tiene talento, algo que ya ha demostrado, esa ventaja no debería perpetuar durante el resto del año. Además, llegaremos a Melbourne después de los tests (de pretemporada)".

"Siempre consideré el paso por HRT una oportunidad"

Ricciardo ha admitido también haber viajado a Faenza, a la fábrica de Toro Rosso, para "familiarzse con el equipo y hablar sobre el programa de pretemporada". El piloto de Perth asegura que no ha descansado durante éstas Navidades. "He estado en Australia con mi entrenador, preparándome físicamente. Será un proceso constante durante el resto del año.; deberemos jugar con nuestro tiempo, nuestras energías y un calendario muy apretado".

El actual tercer piloto de Red Bull Racing, Sébastien Buemi, ha reconocido que su objetivo es impresionar al equipo para que éste le considere una opción en caso de que el contrato de Webber no fuera renovado para la temporada 2013. Ricciardo no quiere hablar al respecto. "Todavía falta mucho tiempo, puede pasar de todo. Comprendo muy bien la filosofía de Red Bull y sí, me encantaría competir para Red Bull Racing un día, pero por ahora solo es eso: una meta".

Ricciardo también habló recientemente sobre un aspecto que le gustaría pulir en esta nueva temporada que se avecina: su agresividad. "Es algo que quiero mejorar, a la vez que otras áreas como la calificación, los pit-stops, etc... Éste (último) año he sido un poco cauto en algunas ocasiones para completar kilómetros y acabar carreras. Tuve menos cuidado en Singapur y pagué las consecuencias".
Por Martí Muñoz