Mark Smith, director técnico de Caterham, habla al respecto
Caterham será la primera escudería en presentar su monoplaza en sociedad, a finales de la semana que viene. El director técnico de la formación, Mark Smith, ha hablado del estado actual de fabricación de las dos unidades del CT01 y ha explicado a los seguidores de su equipo en qué consisten exactamente los crash-tests de la FIA.

Team Caterham, anteriormente conocida como Team Lotus, se mantiene fiel a la tradición y este año volverá a presentar su monoplaza a través de internet. Los lectores de la revista británica 'F1 Racing' encontrarán, además, una extensa galería fotográfica de la última creación de los de Norfolk en la edición que saldrá a la venta el próximo día 26 de enero.

"Estamos orgullosos y emocionados por ver el resultado final", ha dicho Mark Smith, director técnico de la formación. "Estoy seguro de que todos estaremos orgullosos de ver el resultado final: el coche montado, pintado y listo para la presentación".

Sin embargo, la formación dirigida por Tony Fernandes todavía está ultimando la construcción y montaje de los dos CT01. "La semana pasada ya estábamos acabando la construcción del primer chasís", dice Mark Smith, director técnico. "Lo llevamos al taller el sábado y le montaron el depósito de combustible y la suspensión delantera. Todavía no tenemos todas las partes (del coche), pero ya hemos montado aquellas de que disponemos". El segundo monoplaza, el #2, también se encuentra en la fase final de su construcción.

Caterham superó los crash-tests obligatorios de la FIA el pasado mes de diciembre, hecho que supuso un gran alivio para la escudería. "Ahora los tests son mucho más exigentes que en los años '90. El hecho de que los superáramos antes de Navidad es positivo y demuestra que nuestras simulaciones eran bastante precisas".

Smith también habló sobre las distintas fuerzas a las que debe enfrentarse el coche para recibir la homologación de la Federación. "En unos tests el coche, estático, es sometido a unas determinadas cargas de peso. Luego se somete a unas pruebas de impacto: el alerón delantero se acopla al chasís y éste se estrella contra una pared a una determinada velocidad. También hay unos tests de impacto trasero y otros de choques laterales. Los coches son examinados muy cuidadosamente, esto es lo que nos ayuda a salvar vidas".
Por Martí Muñoz