Se rumorea que Serviá negocia con Ecclestone para que la carrera se dispute hasta 2020
El responsable del trazado catalán ha alejado el fantasma de una posible futura suspensión del Gran Premio de España en Montmeló. La idea es dar continuidad a las dos décadas de la prueba, no piensan en una alternancia con Valencia y basan el éxito del conjunto en la respuesta de los aficionados.

Mucho se está hablando de la posible continuidad de las dos carreras que se disputan en España; el Gran Premio de España y el de Europa, que corren en Montmeló y Valencia respectivamente.

La crisis económica que atraviesa el país al completo se puede cebar en elementos 'no imprescindibles' como los grandes eventos deportivos que requieren un fuerte desembolso de las entidades públicas de las que dependen, la Generalitat catalana y la valenciana. Sus respectivos presidentes, Artur Mas y Alberto Fabra, no parecen completamente convencidos de la utilidad de la inversión como han hecho público recientemente, y es por ello que las dudas se ciernen sobre ambas pruebas.

A pesar de todo ello, Salvador Serviá, director de Montmeló parece optimista con la continuidad de su carrera y afirma "Tenemos un contrato hasta el 2016 y estamos trabajando para la carrera de 2012. Nuestra intención, si es posible, es continuar hasta el año 2020", según recoge la revista Autosport.

El expiloto abunda sobre el tema "Hemos tenido la Fórmula 1 aquí durante veinte años y el objetivo es tenerlo otros veinte. En cuanto al resto (Valencia), nadie ha dicho nada. He leído noticias sobre las reuniones, pero oficialmente no han dicho nada. Si no decimos nada oficial es porque no está ocurriendo nada".

En cuanto a la posibilidad de una alternancia anual entre el Street Circuit valenciano y Montmeló, el director de la pista catalana afirma "No sabemos nada de esto. Leemos los informes de los medios de comunicación que no siempre están diciendo lo mismo. No tenemos oído nada en absoluto. Tenemos que dejar de hablar de estas historias. Si algo sucede un día, entonces lo diremos".

Una de las claves de la continuidad se basa en la rentabilidad de la carrera, y es por ello que la asistencia, y la venta de entradas, uno de los pocos resquicios financieros cuyos beneficios recaen directamente sobre el organizador local, funcione. Si el público responde positivamente, todo será más fácil. "Yo siempre digo lo mismo: si el circuito está lleno no tenemos ningún problema. Si el circuito no está completo entonces necesitaremos el dinero público para sobrevivir, y parece que no podemos contar con ello en este momento. Esa es la triste la realidad".

La asistencia a la carrera ha ido disminuyendo según ha ido avanzando la crisis, pero Serviá es optimista con miras al futuro, sabedor de que el ciclo a la baja algún día se detendrá.
Por José M. Zapico