El brasileño piensa en la Indycar, pero le encantaría seguir en la F1
Rubens Barrichello está sin asiento, pero no le importaría lograr uno en Norteamérica, en la Indycar: "No tengo contrato con nadie, así que nada me lo impide", declara el piloto brasileño al periódico O Estado de Sao Paulo. El expiloto de Williams se ha quedado sin asiento en la Fórmula 1, y cada vez ve más factible el desembarco a otras competiciones.

Pero Rubens no tira la toalla respecto a la Fórmula 1. Han sido muchos años y nunca la olvidará: "Si puedo seguir, será genial. Si no, me llevo el recuerdo de diecinueve años", comenta a Jornal Nacional. "Aún hay posibilidades en la Fórmula 1", asegura.

A sus 39 años y justo cuando iba a completar veinte en la máxima especialidad automovilística, Rubens tenía mucha más energía y ganas para seguir en activo. Pero de no poder, Barrichello no cierra las puertas a otras alternativas: "Lo hago con la mente abierta. Si siento la pasión que siempre tuve en el coche que conduzco, ¿por qué no? Me encanta correr".

Un compatriota de Rubens, Tony Kanaan, probará con el equipo KV en Sebring esta semana. Es el vínculo que podría ayudar a Rubens a entrar en la fórmula norteamericana. Pero existe un obstáculo muy importante, y no se trata de contratos ni de patrocinadores: la promesa realizada a su mujer de no correr en los peligrosos óvalos norteamericanos.

"Sí, es cierto, y es un problema importante que hay que resolver", reconoce Barrichello. "Pero antes de pensar en eso tengo que conocer el coche. Siempre existe la posibilidad de hacer una temporada aunque no en los óvalos".

Barichello no tiene compromisos con la IndyCar mas allá de esta semana, pero según un diario brasileño dijo que el cambio de la categoría podría ser una seria posibilidad. "Siempre he querido ponerme a prueba con un coche de la IndyCar. Me encanta la velocidad, asi que quise probar esto", dijo Barichello en el periódico O Estado de Sao Paulo. "Como actualmente no tengo contrato con nadie, no hay nada que me impida probarlo".

La prueba en Sebring, que se celebra en un circuito de unos 3 kilómetros, contará con una serie de equipos de la IndyCar que están intentado familiarizarse al nuevo chasis Dallara DW12.
Por Héctor Campos y Jose María Andújar