Optimista pero cauto, el galo asegura que el bólido inspira confianza a la escudería
Los buenos resultados del Lotus E20 hacen sonreír a Romain Grosjean, que no puede evitar reir cada vez que alguno de los periodistas asistentes a su rueda de prensa le preguntan por cuáles son los puntos fuertes de su monoplaza. El piloto galo, que es optimista de cara a la temporada, reconoce sin embargo que todavía es demasiado pronto como para considerarse la escudería revelación.

Dos de dos para Romain Grosjean, que se marcha del Circuit de Catalunya con los mejores registros de las dos últimas jornadas de entrenamientos de pretemporada bajo el brazo. Hoy, el galo ha acaparado lo más alto de la tabla de nuevo tras marcar una vuelta rápida al final de la sesión vespertina con neumáticos blandos, tras haber completado previamente una simulación de carrera.

Optimista pero cauteloso al hablar sobre la temporada que se avecina, Grosjean asegura que todavía no hemos visto el Lotus E20 en todo su esplendor. "Creo que este coche todavía puede ofrecer más rendimiento", ha reflexionado en su rueda de prensa. "Por ahora podemos estar felices: es un monoplaza fiable, lo que es alentador".

La última creación de la factoría de Enstone ha completado hoy su primera simulación de carrera en Montmeló, puesto que la semana pasada su presencia en pista se vio condicionada por un problema de fabricación. Romain considera que es positivo que el E20 haya podido completar por fin tandas largas, puesto que de este modo el equipo puede gozar de información muy valiosa que ayudará al desarrollo del mismo. "Todos estamos trabajando en la dirección adecuada", sentencia.

"Creo que debemos seguir haciendo nuestro trabajo. Debemos fijarnos en qué aspectos podemos mejorar y al final ya veremos dónde estamos. El coche es bueno, inspira confianza y permite ir al límite. Desearía que fuéramos la sorpresa, pero esos chicos (McLaren, Red Bull, Ferrari) parecen estar muy fuertes".

Pero el E20, como todo monoplaza, no es perfecto. "Las curvas lentas no son muy sencillas de trazar, pero en las rápidas somos bastante estables. Es posible ganar dos décimas de segundo en una horquilla, pero es muy difícil hacerlo en una curva rápida".

La próxima vez que veamos al galo al volante de un monoplaza será en Australia, en ocasión del Gran Premio inaugural de la temporada. "Quiero volar ya hacia Melbourne, tengo ganas de que empiece la carrera", ha dicho. "El 'feeling' es positivo y todos queremos obtener lo mejor del coche".

Grosjean también ha calificado su relación con sus ingenieros de "muy positiva". "Creo que nos empezamos a comprender muy bien los unos a los otros, y ese factor es clave".
Por Martí Muñoz