LAS ROZAS (MADRID), 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Junta Directiva de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) dio a conocer este martes la fecha y sede de la final de la Copa del Rey de fútbol, que finalmente se disputarán Athletic Club de Bilbao y FC Barcelona el próximo 25 de mayo en el estadio Vicente Calderón.

Después de dos reuniones en la Ciudad del Fútbol en las que no se llegó a ningún acuerdo, fue la federación quien en su Junta Directiva ha decidido, en una votación a mano alzada, que sea finalmente el feudo del Atlético de Madrid la sede de una final que será la reedición de la de 2009, cuando los blaugranas ganaron entonces por 1-4 en Mestalla.

Tras la imposibilidad de que la final se jugara en el Santiago Bernabéu, como así acordaron Athletic y Barça, por la negativa del Real Madrid por unas obras programadas para las dos fechas previstas, fue imposible que 'leones' y 'culés' volvieran a coincidir ni en día ni en lugar para jugarse el torneo.

Finalmente, la opción ganadora ha sido la de un FC Barcelona que no ha acudido a la reunión por el "desencanto", como apuntó su portavoz el lunes, hacia la RFEF y, en concreto, hacia el Comité Técnico de Árbitros y el Comité de Competición por el 'caso Piqué'.

Pese a no estar presentes, la votación ha sido perfecta para los intereses del club blaugrana, quien apostó por jugar el viernes 25 de mayo --ya que el día 19 se disputa en Múnich la final de 'Champions'-- y por el Vicente Calderón para evitar jugar en Sevilla, más lejos, y en La Cartuja, escenario que no gustaba por la pista de atletismo que rodea al terreno de juego.

En cambio, el Athletic Club quería jugar en el estadio sevillano a tenor de que tendría un mejor césped, ya que el día 20 hay concierto de la banda 'Coldplay' en el Calderón, y de una mayor capacidad del estadio, si bien ésta es mínima entre los prácticamente 55.000 del estadio 'colchonero' y los 60.000 de La Cartuja.

Al final, el resultado ha sido de 22 votos favorables al Vicente Calderón por 14 de La Cartuja, así que será el feudo del Atlético de Madrid quien acoja su duodécima final de la historia. De ellas, el Barça ha estado presente en tres (una victoria por dos derrotas) y el Athletic en sólo dos (un triunfo y una derrota).