El delantero del Real Betis Jorge Molina ha dicho hoy que la plantilla "quiere poner remedio a una situación vivida varias veces" para lograr "el objetivo de la permanencia lo antes posible".
El ariete alicantino, en conferencia de prensa, ha subrayado que el presidente de la entidad, Miguel Guillén, se ha reunido hoy con la plantilla para "dar tranquilidad" y recordarle que, pese a que lleva cinco jornadas sin ganar, "se está en el objetivo y hay que estar sueltos en los próximos partidos".
Molina ha asegurado que el dirigente "no ha dado ningún toque de atención, cosa que sí había ocurrido en anteriores visitas" pero ha admitido que la plantilla quiere "ponerle remedio a una situación vivida varias veces para lograr el objetivo de la permanencia lo antes posible".
El expichichi de segunda división no reprocha a la afición los silbidos proferidos el domingo porque si bien "al final del partido la gente no estaba contenta con el resultado", ha resaltado que "durante los noventa minutos estuvieron de diez. No pararon de animar, sólo hubo pitos al final".
Jorge Molina no niega que a partir de ahora el Betis jugará ante rivales de la zona alta pero "nunca se sabe qué puede pasar con el calendario, igual viene mejor jugar contra equipos importantes" aunque ha reconocido que "el del Málaga es un partido complicado porque vienen de una dinámica positiva de resultados y en casa están muy fuertes".
El jugador bético ha defendido al canterano Alejandro Pozuelo, en el ostracismo durante las últimas semanas y actualmente en las filas del filial, pues no cree que "está castigado por un fallo puntual, que entrene con el primer equipo o no es una cuestión del técnico".