La temporada del Atlético cada vez se parece más a la de hace dos años. Hay diferencias, y algunas importantes, como que el equipo rojiblanco llegó a la final de Copa de 2010 y esta campaña cayó en primera ronda, pero el caminar europeo y liguero es similar. Los objetivos de la Liga cada vez están más lejos y la ilusión se traslada a la Europa League, donde el Atlético camina con paso firme, más firme aún que hace dos campañas, donde llegó a la competición rebotado de la Liga de Campeones y superó varias rondas por el valor doble de los goles en campo contrario, con más partidos empatados que ganados.
Si hace dos años el Atlético sumaba diez victorias, siete empates y doce derrotas, ahora cuenta diez triunfos, nueve empates y diez derrotas

A estas alturas, en la jornada 29, el Atlético sumaba 37 puntos en la 2009/2010, a diez puntos de los puestos de Liga de Campeones. Ahora tiene 39 y está a ocho, una distancia más que considerable a falta de nueve partidos para que termine el campeonato. Algo más cerca tiene los puestos de Europa League, que hace dos campañas quedaban a ocho puntos y ahora los tiene a cuatro. Si entonces sumaba diez victorias, siete empates y doce derrotas, ahora cuenta diez triunfos, nueve empates y diez derrotas. No es lo mismo, pero sí muy parecido.
Es incapaz el Atlético de mantener la regularidad en el campeonato, pero no se le puede descartar en una competición corta, en la que sus buenos jugadores pueden marcar la diferencia. Así sucedió en 2010, con un Forlán en plan superhéroe y un Agüero enchufado. Probablemente no hay en la plantilla actual dos jugadores tan desequilibrantes como el uruguayo y el argentino en aquel momento, pero no faltan un puñado de futbolistas capaces de ganar un partido o una eliminatoria. El Atlético cuenta con Falcao, especialista del gol en la competición, que ya ganó la temporada pasada, Diego, Adrián, Arda Turan... Este Atlético, además, sin ser el más fiable de los equipos, sí parece más compacto que el que fue campeón con Quique Sánchez Flores.
El Atlético es favorito en las principales casas de apuestas junto al Valencia y un poco por delante del Athletic, y eso no es por casualidad. Ha demostrado que sabe competir en la Europa League y para ello no le hace falta hacer una buena Liga. Poco a poco, además, va recuperando jugadores, como es el caso de Tiago y Diego, que se antojan vitales para el futuro del Atlético en la competición europea. El cuadro de Simeone ha dado síntomas de fatiga y necesita que todos, y más aún los desequilibrantes, entren en la rotación.
Al Atlético no se le puede descartar en una competición corta, en la que sus buenos jugadores pueden marcar la diferencia

El próximo rival europeo, en cualquier caso, no es una bicoca. El Hannover no es un equipo con un gran prestigio, pero es un adversario de lo más incómodo. Puede dar fe el Sevilla, a quien eliminó en la previa. El pasado fin de semana, el Bayern le derrotó por la mínima en la Bundesliga, donde es octavo. No maravilla, pero es rocoso y típicamente alemán, competitivo. Es la siguiente piedra de un camino que termina en Bucarest. Hace dos años, con un caminar similar, el Atlético tocó la gloria en Hamburgo.